1. Pau, excitante madura.


    Fecha: 06/11/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... subida de tono. Y Pau esta vez, le miro, con mejor cara, pero dejando clara su postura, era como si le dijese, cállate y no vayas por ese camino, yo capte esa mirada a la primera y Ximo que estaba lanzado, le dijo, “No me mires así. Que estamos de dulce, que más se puede pedir, una buena cena, un buen vino, una mujer espectacular, hombre joven y muy dotado” y salto como un resorte, “Ximo, por favor, no bebas más”, el seguía a su bola, “Pelayo, ¿No estás de acuerdo en que Pau está muy bien?” quise ser corto en mi conversación, “Pues claro que está muy bien, eso se ve”, Pau se empezó a poner azorada y sus mejillas cogían un color rojo fuerte.
    
    Me anime en vista de las circunstancias a usar el mando. Metí mi mano con mucho disimulo en mi bolsillo. Empecé a toquetear el mando y no sabía si lo estaba usando bien, porque la cara de Pau no me decía nada. Hasta que me di cuenta como apretaba su servilleta, los nudillos estaban blancos. Carraspeó, tosió y miro con cierta rabia a su marido, como pidiéndole clemencia. Cuando Ximo se dio cuenta, puso sus manos sobre la mesa de manera ostensible, ella cuando las vio, me miro a mi abriendo los ojos a tope. Era ahora o nunca. Tardó en reaccionar, pero su reacción, fue echar su silla de golpe hacia atrás mientras se ponía de pie, de tal forma que cayó al suelo, soltó de golpe la servilleta en la mesa, miro a su marido y le dijo, “ERES UN CERDO, ESTO NO TE LO PERDONARE EN LO QUE ME QUEDA DE VIDA, TIENES QUE IR A UN PSIQUIATRA Y QUE TE CURE ...
    ... ESA CABEZA SUCIA QUE TIENES, (mirándome a mi) Y TU, PARA YA JODER, QUE TODO TIENE UN LIMITE”
    
    Se fue dando grandes zancadas, lo que provocó un movimiento de culo más potente. Ximo ni se inmuto, es más me miro y sonreía, fue detrás de ella y a la vez se oyó un fuerte portazo. Ya estaba pensando en marcharme, por lo que fui a recoger mis cosas para irme sin hacer ruido. Entonces pude oír como de forma muy seria y con mucha rabia Pau no paraba de lanzarle reproches a su marido, algún que otro insulto y Ximo, consternado le pedía una y otra vez perdón, pero ella no admitía perdones ni nada, hasta que varias veces le dijo que se fuera de casa. Ya me dirigía a la puerta de salida cuando oí que me chistaban, era Ximo y vi que no traía una cara de preocupación acorde con el perdón que le estuvo pidiendo a su mujer. “Espera, ¿A dónde vas?” y mi contestación fue la más lógica en esa situación, “Pues después de lo ocurrido, no pinto nada aquí” y el en voz suave me trataba de convencer de que no era para tanto, que se pasaría sin más y para que fuera a pedir disculpas a su mujer para rebajar la tensión. Yo no quería ni de coña, por lo menos en ese momento, si acaso para otro momento.
    
    El caso que al final Ximo se quedó al principio del pasillo y yo me acerque hasta la puerta de su dormitorio. Di unos toques muy suaves a la puerta con las yemas de mis dedos. Con voz suave le decía, “¿Podemos hablar, Pau?” como no contestaba miraba a Ximo, que me hacía gestos de que abriera y entrara, ...
«12...91011...15»