-
Pau, excitante madura.
Fecha: 06/11/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... pero eso sí que no. Volví a insistir, “Pau, es solo un momento, de verdad, solo quiero decirte una cosa y pedirte disculpas”, solo había silencio, insistí una vez más y viendo que el silencio continuaba me iba a marchar, cuando oí que me decía puedes pasar. Pase y me dijo que cerrara la puerta. Era una habitación grande. Estaba recostada sobre el cabecero de su cama, con una almohada sobre sus piernas, impidiendo que se le pudiera ver nada. Estaba claro que había llorado, porque aunque se había limpiado, tenía manchas de rímel. Vi el dichoso juguetito sobre un sillón que había en la habitación, pero quite rápidamente la vista. Fui a pedirle disculpas, pero se me adelanto ella. - Me has defraudado, menudo cerdos sois los dos. Es vergonzoso. - Entiendo que estés enfadada, pero también sé que cuando se te pase el cabreo, lo veras de otra manera, lo que no quiere decir que cambies de opinión, pero no lo veras igual que lo ves ahora. - Según me estás diciendo, mañana cuando me despierte, pensare que ha sido un mal sueño, que mi marido no quiere ser un consentido, que quiere que otro hombre se acueste con su mujer, con un joven que puede ser mi hijo, que se ha criado con mi hijo, que lo conocemos de toda la vida, que lo hemos visto crecer. ¿Eso es lo que me estás diciendo? - No, no es eso lo que te estoy diciendo. (Me acerque hasta sentarme en el costado de la cama, junto a ella y mirándola intensamente) Lo que te digo, que si te molestas en indagar, en buscar, veras ...
... que no es nada raro lo que Ximo pretendía. Lo que tendrías que buscar son sus motivaciones. - Las motivaciones las sé de sobra, aunque no las comparto, porque no las entiendo, como tampoco puedo entender, porque un chico, majo como tú, no se busca a una chica de su edad y no a una que ya no cumplirá los 40. - No vas a decirme los gustos que yo debo de tener. - Pero es que no entiendo lo que puedes ver en mí, de verdad y no lo digo para recibir ningún halago, no me entra en la cabeza y eso si cuidado con lo que dices, porque seguro que el CORNÚPETA está escuchando, ¡¿VERDAD?!” (No se oyó nada, aunque ella lo dijo bien alto) Acaricie su cara para que se tranquilizara y no recibo rechazo por parte de ella, solo su mirada misteriosa, que no lograba descifrar. Mi otra mano mientras la hablaba explicándola lo que me gustaba de ella, acariciaba sus piernas y se metía por debajo de la almohada. Pau instintivamente cerro sus piernas. Pero eso no me iba a rendir. Me agache un poco y le dije a su oído, para que Ximo no pudiera oírlo, “Esta vez te voy a follar todo el tiempo que tú quieras y lo vamos a disfrutar más y mejor los dos, aunque Ximo seguro que también” luego me quite del oído pero muy poco, porque uní mi boca a la de ella, la bese y ella apretó sus labios sin quitarse. Insistí y cuando noto mi lengua, abrió un poco los labios, para que una vez que entro mi lengua un poco, ella abrió su boca y menudo morreo nos empezamos a dar. Todo empezaba a llevar buen ritmo, ...