1. La historia de Ángel, solo era un muchacho (59/59): Epílogo


    Fecha: 07/11/2022, Categorías: Gays Autor: Albany, Fuente: CuentoRelatos

    Mi grito de alegría sonó en exceso desgarrado, me lancé a su cuello en el momento en que Tomás abrió la puerta para permitirle la entrada.
    
    -¡Pablo! ¡Has venido!. -y no esperé la respuesta, me elevé sobre las puntas de mis pies descalzos para besarle la boca y abrazarme a su cuerpo desesperado.
    
    Él me abrazaba entre risas intentando contenerme, pero respondiendo a mi ansioso beso, primero con dulzura y después con pasión no contenida. No solamente yo estaba nervioso, Dulce ladraba exigiendo que Pablo le prestara atención intentando trepar por nuestras piernas.
    
    -¡Que dos locos Dios mío! -me depositó en el suelo para inclinarse y sujetar entre sus brazos a Dulce que le lamía la cara.
    
    Tomás cogió la pequeña bolsa que había traído Pablo, y esperaba imperturbable a que iniciáramos el camino o a recibir alguna orden.
    
    -¿Quizá el señor desea que le prepare algo para cenar?
    
    -¡Hola Tomás! No tienes que preocuparte, solamente estoy algo cansado. -Tomás caminó delante de nosotros atravesando los salones, para tomar el pasillo que conducía al ala donde estaban nuestras habitaciones.
    
    Pablo me llevaba sujeto del hombro apretándome, podía sentir el calor de su mano atravesar la suave tela de seda de mi chaqueta, en el otro brazo portaba a Dulce que continuaba demostrándole el cariño que le tenía queriendo comerle la cara.
    
    Me sujeté a su cintura y elevé la cabeza para mirarle.
    
    -Pensaba que igual no venías, me cortaste la llamada.
    
    -Calla tontito, esperaba tanto que ...
    ... te decidieras y me llamaras para correr a tu lado. -su brazo me llevó hacia él oprimiéndome, todos mis momentos de duda se habían al fin esfumado, como la niebla del amanecer al despuntar el sol, y Pablo era la luz que me atraía hasta quemarme.
    
    Habíamos llegado a la mitad del pasillo, entre las puertas de mi habitación y la de Pablo, y el buen sirviente se quedó dudoso esperando.
    
    -En mi habitación Tomas, Pablo se quedará conmigo, tenemos que hablar de muchas cosas.
    
    Entramos en la habitación y Tomás abrió la bolsa para colocar la poca ropa que Pablo había traído en el armario del vestidor.
    
    -No es necesario Tomás, podemos hacerlo mañana, ahora me gustaría tomar un baño.
    
    Pablo comenzó a desnudarse, sin prisa, y antes besó a Dulce en la cabeza, luego lo dejó en el suelo y el bichito protestando. Tomás recogía la ropa que Pablo se quitaba.
    
    -Lo limpiaré para mañana, veo que no ha traído mucha ropa. -esperó a que Pablo quedara totalmente desnudo para llevarse lo que se quitaba.
    
    Curiosamente, cuando Pablo estaba en esta casa, ocupaba la atención completa de Tomas, lo mismo que antes pasaba con Eduardo, y yo pasaba a un segundo lugar en la jerarquía de su preferencias.
    
    No me molestaba en absoluto, era lo normal ya que a Pablo le conocía de antes y además, merecía esa deferencia que Pablo aceptaba como lo mas natural, y quedaba desnudo ante el criado como antes hacía Eduardo, cuando le acompañaba hasta mi habitación si deseaba pasar la noche conmigo.
    
    La noche ...
«1234...8»