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La historia de Ángel, solo era un muchacho (59/59): Epílogo
Fecha: 07/11/2022, Categorías: Gays Autor: Albany, Fuente: CuentoRelatos
... su verga enchufada en mi culo y sonriendo como tonto. ********************* Desperté al sentir un ruido, abrí los ojos deslumbrado por la luz que penetraba por las enormes ventanas, lentamente fui tomando consciencia de nuestro estado. Seguíamos en la misma posición que recordaba cuando me dormí, con la mitad de la polla dentro de mi culo y Pablo abrazado a mi. Tomás continuaba su trabajo abriendo las ventanas, y Pablo cubrió nuestros cuerpos con la sábana pero sin retirar la verga de mi culo. -La señora desea saber si comerán en casa antes de partir. -se dirigía a Pablo al hablar. -Dígale que comeremos con ella, tengo una entrevista con don Manuel pero no me llevará mucho tiempo. -nada más que el mayordomo cerró la puerta tras él, Pablo se me subió encima, la verga seguía consistente y dura en mi interior. -Ayer no pudimos terminar el trabajo, te dormiste gatito y me quedé con ganas, tengo la polla que me estalla. -Estamos muy cochinos Pablo vamos al baño y te la chupo. -Tú siempre estas bueno y eso lo dejamos para después, ahora relájate y disfruta. -colocó mis piernas en sus hombros y empezó lo que según él quedaba pendiente, y me hizo gozar de nuevo, logró que volviera a gemir y le pidiera la verga en el fondo de mi cuerpo. Luego se la chupé en la ducha, parecía un contenedor de semen que nunca tenía un final. Después de desayunar se ausentó para verse con don Manuel, supongo que para hablar de negocios, no pensé que fuera para otra cosa ...
... después de la sesión de sexo que tuvo conmigo, aunque aún llevara reserva de leche en sus huevos. Tuve tiempo de descansar y darme un baño en la piscina después de decirle a Carmen y Alicia la ropa que deseaba llevarme, y las dejé preparando mi equipaje. Pablo volvió para la hora de la comida y Ana y yo le esperábamos. Quedó acordado que cuando volviera a la ciudad, por mis exámenes u otras causas, tendría su casa para vivir, que debíamos considerarla como nuestra aunque Eduardo se la dejara a ella. En el viaje nos acompañaba Dulce, quizá en la hacienda encontrara alguna perrita que le gustara aunque no sabía si se acostumbraría a una vida diferente a la que estaba acostumbrado. -Rosa te gustará, es una chica joven y alegre, aunque trabaja algunas horas te hará compañía. -¿De quién me hablas? -Rosa es la mujer de Marcos, ayuda en la casa grande y unas horas en la residencia de ancianos, Álvaro la metió allí para rescatarla del mundo en que vivía. Después de pasar el pueblo tomó un desvió antes de llegar al que llevaba a las haciendas de los padres de Álvaro y de don Ernesto su abuelo. Detuvo el coche en un alto y me hizo bajar de él. Me sujetó de los hombros y me giró para que mirara hacía abajo, el brillo del agua que llevaba el río me deslumbraba, un poco más arriba, subiendo una suave ladera, se observaban las diminutas figuras de operarios trabajando en una gran construcción, y en otras más pequeñas siguiendo el cauce del río. -Esa será tu casa dentro ...