1. La cueva de la meretriz


    Fecha: 08/11/2022, Categorías: Incesto Autor: ynotmorela, Fuente: CuentoRelatos

    Dejemos mi nombre en Fran, tengo 28 años, casi 29, y hace poco menos de un año que radico en Guadalajara, México; soy del norte del país.
    
    Me mudé, junto con otros compañeros de trabajo por ese motivo, trabajo, la oficina central fue cambiada de sede y pues... por aquí andamos.
    
    La historia es la siguiente, como dije, llegué a Guadalajara hace casi un año (es cuestión de días para que se cumpla) e inicialmente vivía en la zona centro, pero en semana santa me cambié de residencia con apoyo de la oficina a un edificio justo enfrente del edificio donde está mi trabajo.
    
    Durante las noches, mi roomie y su servidor, además de otro compañero de trabajo que es nuestro vecino en el edificio, solemos tomar cervezas y fumar mientras platicamos de cuestiones laborales o anécdotas. En una de esas noches vimos salir a una mujer, de no más de 31 años, hermosa, cuerpo escultural (va a gimnasio), morena clara, buen trasero, muy buen y bonito trasero, senos de buen tamaño, cabello castaño claro. La vimos embobados, ella solo se limitó a darnos las buenas noches.
    
    Me llamó la atención su atuendo y pensé "esta morra se dedica a rentar su piel" (por no decirlo de otra manera). Admito que puede haber hecho un prejuicio muy temprano sin siquiera conocerla, pero el tiempo me fue dando la razón: o ella salía y regresaba para volver a salir o pasaban por ella en diversos carros, diversos tipos, en ese momento hasta mi roomie y vecino me dieron la razón; y es que también he recurrido a ...
    ... pagar por sexo y las mujeres a quien les pido ese maravilloso servicio, y que Dios las bendiga siempre, llegan vestidas de esa manera tan provocativa: vestido ajustado, por encima de los muslos y con una bolso pequeño donde apenas cabe el teléfono, dinero, condones, maquillaje y quien sabe que otras cosas más.
    
    Un día en el departamento nos quedamos sin gas y cuando llegó el camión a ponerle al tanque subí a la azotea para abrir una llave y pudiera pasar a nuestro tanque, cuando terminó bajé y esta mujer iba saliendo desesperada de su departamento, la miré un tanto extrañado por su manera de actuar. Se dirigió a mi y me pidió que si le podía ayudar con una fuga que tenía en su baño. Obviamente accedí no sin antes decirle que en cuestiones de plomería soy un muerto, no sé absolutamente nada, me dijo que no había problema ya que no era un problema mayor.
    
    Entré a su departamento y la verdad es que me gustó el decorado: rústico, sin mencionar el aroma que era manzana-canela, ese olor me pone ¡ufff! Me llamó poderosamente la atención que esta mujer (aún no sabía su nombre) me preguntara si el decorado me gustaba, creo que había notado la expresión en mi rostro. Le dije que sí, así me gustaría tener mi departamento.
    
    Me dirigió al baño y lo primero que vi fue una tanguita negra sobre el sanitario, pero reaccioné a tiempo antes que se diera cuenta a donde es que mi vista se había dirigido inicialmente; el piso parecía alberca pública y vi que tenía un par de fugas, una en la ...
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