1. La cueva de la meretriz


    Fecha: 08/11/2022, Categorías: Incesto Autor: ynotmorela, Fuente: CuentoRelatos

    ... ella si. Tomó mis huevos y empezó a tocarlos con sus uñas, luego con sus dedos; los tomó como si fueran canicas con sus manos y se los llevó a su boca, tomo mi pene y lo hizo hacia arriba mientras me masturbaba, acaricié su cabello mientras mi mirada estaba perdida en el techo de su habitación y justo en ese momento sentí la calidez de su lengua y cada vez me iba metiendo en su boca.
    
    No soy como varios de aquí que dicen que tienen 20 cm, la verdad no, uno tiene que se honesto con ustedes y con uno mismo; pero lo que tengo Miriam me lo comió tan rico, con lengua le daba vueltas a mi trozo, se lo sacaba y se lo metía a placer en su boca y al mismo tiempo me seguía acariciando las bolas.
    
    Se puso de pie y me abrazo, con el total de mi estatura puesto le llego a sus pechos, siempre a la altura de la circunstancias, y sentía su calor... antes de quitarse el top me dio su teléfono y me dijo que le tomara algunas fotografías, y lo hice. La hice posar de cualquier forma erótica posible pero siempre con su coordinado, así me excitaba más verla.
    
    Justo después de eso me pidió que dejará su teléfono, cuando volteé ella estaba en cuatro pero en ese momento no quise penetrarla, "no traigo protección", le dije, a lo que respondió que eso no importaba. Además de usar protección con sus clientes ella tomaba la pastilla por aquello que ocurriera un accidente en su "trabajo". Me subí a la cama de rodillas, hice la tanga a un lado y primero le metí un dedo en su tesoro que a la luz del ...
    ... sol que se colaba por la ventana estaba brilloso por los fluidos que desprendía, Miriam desesperada me pidió que ya la penetrara... y lo hice.
    
    Me aproximé a ella y le puse la cabeza a en sus labios babosos, empujé despacio pero el calor de su vagina me enloqueció y se la metí toda, ella solo soltó un ligero gemido. Posé mis manos en sus nalgas, ella se comenzó a tocar y la comencé a bombear. A ella le agradaba, a mi me agradaba, acariciaba sus nalgas al momento que aceleraba mi ritmo de vaivén, le dije que se recostara y así lo hizo, abrí mis piernas de tal manera que ella quedó justó debajo de mi y seguí dándole. Miriam estaba vuelta loca, mordía su almohada y con sus manos arrugaba las sábanas de su cama, dentro de ella sentí un chorro que su vagina producía, en ese momento soltó un largo gemido acompañado de un "así, chiquito".
    
    No lo sabe, pero eso despertó a mi otra personalidad que tengo durante el sexo, una agresiva en lo físico pero al mismo tiempo emocional, le di vuelta y me puse de rodillas, ella se me montó, la abracé de la espalda baja y ella a mi de mi cuello, ambos nos movíamos de manera muy coordinada, nos entendíamos a la perfección. Empujaba mi cuerpo hacia ella y la jalaba hacía mi, ella se hizo hacia atrás junto con otro largo gemido, este más potente que el anterior.
    
    Le seguí dando y cuando sentía que iba a terminar se lo dije, pero ella se aferró a mi y entre gemidos y gritos me pidió que terminara dentro, era tanta su pasión, y la adrenalina que ...