1. La cueva de la meretriz


    Fecha: 08/11/2022, Categorías: Incesto Autor: ynotmorela, Fuente: CuentoRelatos

    ... hubo otras ocasiones donde te escuchaba hablar con tus amigos en el pasillo y me di cuenta de lo mente abierta, perceptivo y receptivo que puedes ser, además que eres muy serio y sincero, de eso me pude dar cuenta cuando me respondiste lo de mi tanga, quería desahogarme porque nadie lo sabe, todo mundo me pregunta que sí como lo hago para pagar la maestría si no tengo un trabajo como debería de serlo..." la interrumpí y le pregunté "¿y qué es lo que les dices?", "que mis padres la pagan".
    
    Le pregunté que si como se sentía al respecto, me respondió que no le da pena hacer lo que hace, al final de cuentas a ella le encanta el sexo, disfrutar a sus clientes tanto como ellos a ella y recalcó, "¿por qué no sacarle provecho a esto?"
    
    Nos quedamos platicando como hasta las 8 de la noche, ya traía manchado el bóxer de tantas experiencias que me había platicado, yo solo la imaginaba. Tal vez ella esperaba que me le insinuara pero pues... no había con qué. Me animé a decirle "si algún día quiero contigo, ¿de cuánto es el chingazo?", su respuesta fue como escuchar el solo de guitarra de la canción "Seize the day", "Para el público, 5,500... para ti, es gratis, cuando quieras, guapo".
    
    Me quedé sorprendido con la respuesta también, sonreía y a la vez con cara de incredulidad... ella me veía con cara una cara llena de lujuria, se mordía los labios. En ese momento se levantó, fue su recámara y me trajo la tanga que tenía en el baño. Me la dio y me dijo "¿qué harás con ella?", la ...
    ... tomé tranquilo, deshice la forma en la que venía para verla su forma. La colgué de mi dedo y le di vueltas, cosa que a ella le dio risa, después de eso la olí y tenía ese olor encantador a hembra, se veían unas manchas blancas en la parte del puente, Miriam se dio cuenta y me dijo, "eso fue ayer pensándote".
    
    Me moví hacia ella, le di un beso tierno el cual correspondió y después todo se tornó en pasión y locura, le quité la blusa y el pantalón, su bra y el panty que tenía y le puse la tanga, la volteé para que se metiera bien ese hilo en medio de sus enormes nalgas, separé sus piernas y comencé a comerle sus labios. Estaba ardiendo, ya tenía muy mojada su cosita y la devoré como si fuera la última vez que lo haría.
    
    Miriam me detuvo y fuimos a su habitación, ella me acomodó en su cama, me dijo que me pusiera cómodo y que la esperara; me quité la ropa y, mientras llegaba, se despertó mi lado fetichista y buscaba si tenía algo aún más candente que esa tanga, y lo encontré; un liguero con tanga de color morado, no encontré un top que le hiciera juego. Me acosté en su cama e inicié a masturbarme con su liguero, cuando regresó ella fue la sorprendida al ver lo que hacía. Ni siquiera preguntó, se quitó la tanga, me quitó su liguero y se lo puso, buscó algo en su clóset y era el top que hacía falta.
    
    La tanga la recogí del piso, estaba caliente, húmeda, tenía un olor más de hembra. Me tomó de la mano y me llevó a su cama, esa mujer me tenía loco, no sabía por dónde empezar, pero ...