-
Con la profe de basquet
Fecha: 10/11/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... percatado y se avergonzó. Emitió un monosílabo de lamento, y sin darme mirada, giro nerviosa y bajó a defender a su área. Nadie lo había notado por lo rápido de la jugada, sólo nosotros. Al final de la clase no se despidió ni volvimos a cruzar mirada, lo que podría ser totalmente normal, pero yo no podía sacarme de la cabeza su mano en mi verga. Esa semana me calenté mucho por aquel contacto, me pajié pensando en ella y en lo caliente que me ponía. Al miércoles siguiente, acudí ya cerca de las 6 de la tarde al taller de Basquetbol, como de costumbre. Allí también estaba ella, ya que simultánemente tenía entrenamiento con una categoría infantil de damas en una cancha al lado del gimnasio donde nosotros entrenábamos. Llegué de los primeros y me puse a lanzar, cuando de pronto la veo salir de la sala de materiales, sacando lo que utilizaría para el entrenamiento. Nos saludamos sólo con un gesto y seguimos con lo que estaba haciendo cada uno. El entrenamiento concluyó con normalidad, y una vez finalizado, me quedé lanzando con un amigo, en una especie de desafío. El resto de los compañeros y mi entrenador se retiraron del gimnasio, y mientras lo hacían, entró la profesora nuevamente, a guardar los materiales a la sala correspondiente. Antes que terminara, terminé derrotado en el desafío con mi amigo, por lo que me correspondía guardar los balones que habíamos utilizado. Él tomo sus cosas y se fué, yo no perdí tiempo en empezar a guardar de a poco, a ver si cruzábamos ...
... alguna palabra con Verónica o algo más. Cuando se percató que sólo quedaba yo, se rió coquetamente, lo que hizo que mi verga ya ganara tono. -Te quedaste hasta al final por malo - dijo ella -No, por bueno - le contesté -Ya, te voy a ayudar con tus cosas, para que nos vayamos antes, seguro te están esperando Dijo esto refiriéndose a una chica a la que ella entrenaba,con la que yo estaba comenzando a salir. Sin embargo, le dije que no, que ya era muy tarde y me iría sólo a casa. Entre el ir y venir de buscar balones, nos encaminamos por los últimos, que siempre se quedan atrapados detrás de unas gradas y no se ven a simple vista, por lo que siempre hay que revisar ahí si quedan. Mientras nos dirigíamos a las gradas, de pronto, se cortó la luz. No se veía casi nada dentro del gimnasio, ya que estaba de noche. Entonces, Verónica se dirigió al tablero eléctrico del gimnasio, el que no estaba muy lejos de donde nos encontrábamos, pero antes que ella lo alcanzara, en una primera intención de asustarla en la oscuridad, fui por detrás de ella y la tomé firme con una mano y emití un ruido cómo queriendo simular un espectro. Al rodearla con mi brazo derecho, quise ir un poco mas allá y me estiré tanto como para tocar el borde interno de su muslo derecho, rozando el borde de mi dedo índice con su vagina, la que por cierto estaba que ardía, y a la vez apretándo a Verónica contra mi, específicamente su culo contra mi paquete, lo que al parecer le calentó ya que en ...