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Con la profe de basquet
Fecha: 10/11/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... la boca y las saboreaba, y con la otra mano tocaba su ardiente vagina. Cuando tomó mi verga desde abajo del escroto, elevó y apretó mis testículos contra mi verga, tomo aire e hizo desaparecer mi verga en su boca hasta chocar con mis bolas, las que lamió sacando la lengua de mi pene, haciendo sonidos de estar disfrutando un sabroso pene de cena. Cuando se lo sacó, yo casi a punto de irme cortado, dijo: -Este no cabe aquí, vamos a guardarlo en otro lado. De un salto se subió a las colchonetas donde yo estaba acostado, se saco sólo una pierna del short y el cazón deportivo, y en cuclillas comenzó a descender su pelvis sobre la punta de mi verga, mientras lo sujetaba con la mano. Mi verga se deslizó fácilmente dentro de tu cuerpo debido a lo excitada que se encontraba, y lentamente comenzó a bajar hasta tenerlo todo dentro. Emitía tenues quejidos muy excitantes, miraba hacia arriba y al frente, donde pude ver luego de un rato como ponía blanco sus ojos. Cuando ya casi se venía, la hice arrodillarse y levantar su culo sobre mi, y levantando repetida y rápidamente mi cadera la embestí a toda velocidad, lo que le provocó un orgasmo que mojo todo mi poderoso pene y la dejó rendida boca abajo sobre mí. Sin perder tiempo en esta maravillosa experiencia, tal como quedó, boca abajo, me la saqué de encima y la puse en el borde del montón de colchonetas, me puse atrás de ella, le levanté la pierna izquierda para ponerla en el borde y se lo metí entero nuevamente. Al poco ...
... andar me detiene y cuidadosamente sube la otra pierna al borde del colchonetas, formando sus piernas una linea en 180°, totalmente paralelas al borde de las colchonetas. En esta posición su concha se sentía mucho mas apretada. No podía creer como me la estaba culeando. Le separaba sus cachetes de vez en cuando, lo que hacía que se asomara su ano. En una de estas maniobras, me mira hacia atrás con una cara que jamás olvidaré, y lanzo un escupo en su ojete, lo que la calentó de sobre manera, por el quejido que emitió. Comencé a jugar con mi pulgar alrededor de su ano, e introduje la primera falange de este, enganchándolo y tirando hacía arriba, lo que colaboró con su siguiente corrida. Se lo metía con los cambios de ritmo precisos para disfrutar su humeda y apretada concha, por lo que no tardamos en corrernos. Noté por su respiración y quejidos que estaba por venirse, y cuando lo estaba haciendo, deje salir a toda presión los chorros de leche caliente que la llenaban con cada vaivén. No aguantó la excitación y bajó las piernas, ante lo que me recosté cuidadosamente sobre su espalda. La mordí un poco y me hice a un lado. Al hacerlo, pude notar sus fluidos brillar sobre la colchoneta. -Jaja - me reí - mira como dejamos Aún sin poder retornar en si, respirando con la cara pegada aún a la colchoneta, no se giró a mirar y yo atiné a limpiar sus jugos con mi polerón que había dejado a un lado. -Ay si, mira como me dejaste tú - dijo dándose vuelta y exponiendo su ...