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Con la profe de basquet
Fecha: 10/11/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... un focejeo un tanto exagerado, restregó sus cachetes contra mi miembro por unos segundos y luego riéndose se separó. Nos encontrabamos cerca del tablero, y tranquilamente procedió a dar la luz. Se giró, se apoyo contra la pared de manera muy sexy, con una pierna contra la pared y otra en el suelo, y me dijo: -¡Oye! No me puedes hacer eso - intentando poner cara de molesta, evidentemente forzada -¿Porqué no? Fue sin querer, además tu también me lo hiciste el viernes Al escuchar esto se ruborizó instantáneamente. -Eeeehhh - dudó - bueno, eso si que fue sin intención, pero que suerte que tuve... Al oír eso mi pene se terminó de poner a mil, ya se notaba bajo mi short brillante tras el roce con su culo, y con ello, terminó casi por salirse del pantalón. -Mira tu suerte, ¿Acaso te gustó? - le pregunté acercándome a ella y arrinconándola contra la pared, haciendo notar mi verga, dándole una mirada para ser aún mas explícito. No obtuve respuesta pero si una mirada a mi verga con mordida de labios, lo que confirmó las ganas que tenía de vibrar con aquel pedazo adentro de ella. No perdí tiempo y puse su mano sobre mi pene empalmado, emitió un gesto de sorpresa, pero inmediatamente comenzó a masturbarme sobre la ropa. -Te toca guardar estas pelotas - le dije Estuvimos así algunos segundos y no se resistió a hundir su lengua en mi boca, la que movía con mucha fuerza producto de la excitación. Nos besamos aproximadamente un minuto y se separó, me miró con cara ...
... de caliente, y sin soltar mi verga se dio vuelva hacia el tablero, apagó las luces de gimnasio y me llevó de vuelta a la sala de materiales. Esta sala estaba en el extremo opuesto a la entrada del gimnasio, por lo que si cualquier persona entraba lo notaríamos, ya que el piso del gimnasio estaba viejo y hacía mucho ruido, además de que tendría que prender la luz para llegar ahí. Una vez en la sala, me tiró sobre unas colchonetas amontonadas y se hincó sobre otra, disponiéndose a darme una mamada que jamás olvidaría. -Desde el viernes que no he podido sacarme esto de la cabeza -Ahora no vas a poder sacártelo del culo - le contesté Se largó a reir y noté como aquello la calentó. Sin dejar de mirarme sacó mi pene del pantalón y lo comenzó a pajear. -Se veía grande por encima del pantalón, pero no pensé que fuera tan grueso - me dijo mientras acercaba su cabeza a mi pene a punto de explotar. Una vez ahí y rozandolo con su nariz, agregó - Me encanta el olor a pene sudado ¿Pero sabes que me gusta más? Su sabor. Fue lo último que dijo antes de engullir semejante trozo hasta la mitad de un solo bocado, tras lo que empezó a mover su lengua sin sacárselo de la boca, cada vez de forma mas rápida y babosa. La saliva caía en grandes cantidades por los lados de su boca y lo único que hacía para evitar que cayera era tomarla y masturbarme con ella misma como lubricante. Nunca pensé que la profe fuera tan guarra. Mientras me masturbaba, se metía las bolas completas a ...