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Aventuras y desventuras húmedas: Primera etapa (2)
Fecha: 12/11/2022, Categorías: Incesto Autor: LilithDuran, Fuente: CuentoRelatos
... dinero, pero ya sabes cómo es, se preocupa mucho. —Sabes que a nosotros, nos va bien. Si a tu padre le pasa algo y necesitase dinero, le daría lo que me pidiera. —Ya sabes que no te lo pedirá jamás —contestó rápido Sergio— es muy orgullosa, creo que eso lo heredé de ella, aun así no creo que haga falta, tía, de verdad. —Tú eres mi espía en la casa, si pasa algo grave me llamas sin dudar y os presto nuestra ayuda. Os quiero muchísimo y no puedo permitir que estéis mal, sois mi familia. —Lo sé tía, pero de verdad no le des vueltas, todo se solucionará tarde o temprano, lo único que quiero, es que mamá esté más feliz y ya. Por un momento, cesó la conversación entre ambos y dejaron que la música que sonaba en la radio les tomara el relevo, mientras el sol iba desapareciendo entre las montañas. —¿Has conducido alguna vez de noche? —su tía estaba intrigada. —¿Un trayecto largo? Nunca. —¿Estás seguro de hacerlo? Aún quedan unas horas de carretera. —Sí, claro que sí… —su confianza decaía según contestaba— bueno… supongo ¿no?, no tengo sueño… pero… me has metido la duda. La hora de viaje se había cumplido, quizá Sergio se encontraba fresco en ese momento, pero la incertidumbre sobre cómo serían las horas restantes afloraron en él. Carmen sacó el móvil mientras negaba con la cabeza, comenzando a hacer una búsqueda rápida. —No nos la vamos a jugar. Me he vestido para hacer un viaje, no para morir. En veinte minutos pone que hay un buen hotel, paramos y ...
... dormimos. Prefiero llegar mañana a la mañana que no llegar. —Como tú digas. Te invito que ha sido culpa mía. Creo que me he venido un poco arriba saliendo a la tarde. —¿Un poco? —Rio al tiempo que el sol desaparecía casi por completo— la verdad, eres testarudo, sí que te pareces a tu madre, aunque también a mí. Pero calla, pago yo. Llegaron al hotel en el mismo tiempo que lo indicaba el móvil de la mujer. Según entraron las instalaciones sorprendieron a Sergio dándole la sensación de estar en un lugar lujoso, un sitio “caro”. En recepción les comentaron que solo quedaban dos habitaciones y ambas para matrimonio. La mujer con toda normalidad tomó la palabra. —Bien, cualquiera de las dos nos vale, la cosa es descansar. Una vez entregadas las llaves en un rapidísimo papeleo por parte de la recepcionista, cogieron el ascensor para subir y poder descansar. Sergio que aún se sentía algo culpable, en un gesto algo tonto de compensación, decidió subir él todas las maletas. Su tía le sonrió añadiendo un único comentario. —Algo es algo. Según abrieron la puerta, contemplaron lo amplia que era la habitación. Con una parte para ver la televisión en la que había dos sofás y más atrás, la cama enorme al igual que la estancia. Desde allí tumbados y con tranquilidad, podrían ver la televisión sin tener que pasar a la parte de la “sala” como la denominó el joven en su cabeza. Como colofón, Sergio entró en el baño, el cual le pareció tan grande como lo era su propio cuarto, ...