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Aventuras y desventuras húmedas: Primera etapa (2)
Fecha: 12/11/2022, Categorías: Incesto Autor: LilithDuran, Fuente: CuentoRelatos
... tanto en la piel como en la cara. —¿Te confieso una cosa? —Preguntó Sergio contemplando la espalda de la mujer que seguía en su tarea—. Eso sí, después haremos como si no hubiera dicho esto en la vida. —Como hayas matado a alguien, voy a llamar a la policía, ni lo dudas, te quiero mucho, pero… —No tía, es peor… —les encantaba bromear— tienes la piel muy bien, tienes un cuerpo en forma, en general te cuidas muy bien. Siempre me ha parecido que entre mi madre y tú, la joven eres tú. —Muchas gracias —lo agradeció de corazón— y… me olvido de lo que has dicho, secreto entre los dos. Pero, una duda, ¿me ves joven a mí, o mayor a Mari? —Mi madre también se conserva bien para su edad, será por vuestros genes. Siempre ha tenido un rostro que parece muy joven, bueno… tú también, os parecéis mucho. Pero ya le empiezan a pesar los años, el estrés… algo de culpa tengo en eso… Creo que por eso se ve más mayor, unas buenas vacaciones le vendrían bien. Tú la verdad tía, no parece que tengas tus años. En definitiva que me estoy liando, pareces más joven. —¡Sí, eh! Vamos Sergio regálame los oídos, por favor —Sergio notó que la broma seguía, pero en el fondo Carmen quería escuchar todo aquello— ¿cuántos años crees que podría aparentar? —Muy pocos, te lo aseguro, entre los noventa y los cien, no aparentas los doscientos que calzas. —Serás… —agarró el primer cojín que pudo y soltó varios golpes a ...
... su sobrino. —No tía, perdón… una bromita nada más. Parece que estuvieras entrando en los cuarenta y pocos. —Eso, está mejor… que subida de moral. Llegas a equivocarte y duermes en la ducha. Los dos rieron espontáneamente, mientras Carmen pulsaba el mando de la tela para entretenerse un poco. Sergio por su parte parecía derrotado y se tapó para tratar de dormir, haciéndose un ovillo en el lado opuesto donde su tía se encontraba. La mujer apagó la televisión unos minutos más tarde, su sobrino se había marchado al mundo de los sueños y no le quería molestar con los chillidos que salían de la caja tonta. Le miró con los mismos ojos que habían heredado tanto su hermana, como su sobrina. Un azul del color del océano tan intenso que te podrían hacer sumergir en un mar sin salida. Notaba en su cuerpo cierta felicidad que hacía años que no tenía. Apenas había sido una tarde junto al joven, sin embargo no encontraba el sentido. Siempre era agradable estar con Sergio, nunca dudo de eso, pero aquella tarde, la sensación había crecido de una forma exponencial, sin saber, que todavía le quedaba por crecer. La felicidad que podría esperarle al final de la carretera podría ser inexplicable, aunque lo primero, era dormir. CONTINUARÁ. ------------------ Subiré más capítulos en cuento me sea posible. Ojalá podáis acompañarme hasta el final del camino en esta aventura en la que me he embarcado.