-
Eso no, papá, me dolería, la tengo muy estrechita
Fecha: 14/11/2022, Categorías: Incesto Autor: Kiko, Fuente: CuentoRelatos
... masturbando. Kumiko bajó la cabeza antes de sonreír y mentir cómo una bellaca: -Perdón, no sabía que te estabas... duchando. Sin dejar de menear la polla, le dijo: -Estaba pensando en ti, Kumiko. No te puedo quitar de la cabeza. -¿Y mamá? -Ya se fue a trabajar. Kumiko miraba para la verga de su padre sin ningún pudor, y sin ningún pudor, se bajó las bragas, subió la falda de tablas que le daba por encima de las rodillas, se sentó en la taza del váter, y le preguntó: -¿Qué me hacías en tu pensamiento? Mason sintiendo el ruido que hacía en el agua del inodoro al caer el meo sobre ella y sin dejar de menear la polla, le respondió. -Enjabonaba todo tu cuerpo. -¿Te excitaría enjabonarme? -Mucho, acariciaría todo tu cuerpo. Kumiko cogió papel del rollo, se limpió el coño y después con un zapato se quitó el otro para después quitarse toda la ropa. Kumiko tenía las tetas medianas, tenía las areolas rosadas y picudas y sus pezones eran pequeños. Su coño estaba rodeado por pelos negros, gruesos y espaciados, su cintura no era muy marcada, sus caderas normales, su culo gordito y sus moldeadas piernas cortas debido a su metro cuarenta y ocho de estatura. Se metió en el plato de la ducha. No era nada al lado de su padre, eran 45 kilos de peso al lado de ciento veinte. Mason descolgó la alcachofa de la manguera de la ducha, se la dio, abrió el agua fría y el agua caliente y la remojó, Kumiko se la cogió de la mano. -Deja que te quite ...
... antes el jabón. Se dio la vuelta y Kumiko vio sus grandes, redondas y duras nalgas. En cada una de ellas tenía tatuada la cabeza de un tigre con la boca abierta y enseñando los colmillos. Su pequeña mano derecha las recorrió, mano que también recorrió las piernas. Donde tenía dos enredaderas y la espalda, donde tenía tatuada la cabeza de una águila calva. Luego Mason se dio la vuelta y Kumiko vio en su pecho tatuada la bandera de Estados Unidos y debajo de ella las siglas EE.UU. Le dio la alcachofa de vuelta y mientras su padre ponía el chorro sobre el pecho Kumiko le puso las dos manos sobre los pectorales y los acarició. Pasó de los brazos, donde llevaba tatuadas flores, se puso en cuclillas, le cogió los huevazos con la mano izquierda y la verga con la derecha y se la lamió. Mason puso el chorro de agua sobre la cabeza. La espuma del champú bajaba por su cuerpo cuando Kumiko metió la polla en la boca. Masturbándola comenzó a mamar. Al rato Mason apretó las nalgas, se le tensaron las piernas y se corrió. Su corrida era casi tan copiosa cómo la de un burro, pero Kumiko tragó, tragó y tragó sin dejar que se perdiera una gota. Al acabar de correrse la cogió en alto como si fuera una muñeca y la besó con lengua. Su lengua de buey llenó la pequeña boca de Kumiko, que caliente cómo una perra se dejó besar rodeando el cuello de su padre con los brazos. Al acabar de besarla la bajó, cogió el gel y poniéndose detrás de ella empezó a enjabonarla. Las tetas de Kumiko ...