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Mi culito para el papá de mi amiga
Fecha: 15/11/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: mariacoorinave, Fuente: CuentoRelatos
... cabello es largo y castaño, mis ojos café. Iba vestida con una licra de color vinotinto, una de las que usaba para ir al gimnasio, una franelilla blanca de tirantes, ambas piezas ajustadas milimétricamente a mi figura, en mis pies unas chanclas blancas. Me lo conseguí en el pasillo, lo jalé del brazo y lo apuré al ascensor antes de que viniera otra persona. Una vez a solas dentro del ascensor e inspirada por el excitante aroma que emanaba de ese hombre le di un beso con lengua cargado de deseo, luego lo miré fijamente a los ojos. —¿Será que tienes ganas de cogerme? —pregunté con atrevimiento, esbozando una leve sonrisa sugerente —¿Por qué? —respondió él simulando inocencia —Te tardaste 17 minutos —respondí, propinándole una leve bofetada Dirigió su mano hacia mi boca y metió sus dos dedos más largos. Se los chupé mientras mirándonos fijamente continué sonriéndole. Había cámaras, así que el conserje de turno debió haber disfrutado la breve escena sabiendo que la película continuaría una vez que abandonáramos el ascensor. Anteriormente comenté que soy discreta en mis relaciones íntimas, pero no creo que ese leve momento registrado por las cámaras del ascensor me vayan a dar problemas algún día. Las probabilidades son bastante mínimas así que me permití un poco de atrevimiento público, me daba morbo saber que el conserje vería la peculiar escena morbosa entre una niña de 21 años y un hombre cuarentón y se imaginaría todo lo demás a ...
... continuación. Llegamos al cuarto piso entre agarrones y besos, abandonamos el ascensor, cruzamos en U hacia un pasillo donde al fondo quedaba la puerta de mi apartamento, él siguiendo mis pasos tomado de mi mano. Abrí, le pedí que pasara, luego entré yo y cerré la puerta. Quedamos de pie frente a la puerta, volvimos a besarnos mientras con ambas manos le quitaba la correa de cuero y bajaba el cierre de su pantalón de tela. Me agaché, le terminé de bajar el pantalón, su bóxer y me metí su pene en la boca. Puedo estar segura de que ningún hombre me hubiese detenido, adoran el sexo oral o en palabras vulgares, les encanta que les chupen la verga. Me olvidé de todo, solo quería sentir su pene crecer, crecer y crecer para luego continuar chuparlo con ansiedad y desesperación. Él sabía lo mucho que me encanta el sexo oral, tanto darlo como recibirlo pero más que todo soy de las que adora y se esmera en chupar un buen pene. Me encanta todo el proceso. Acariciarlo por encima del pantalón, luego desabrochárselo, masturbarlo un poco con mis manos, mis labios, introducirlo a mi boca, disfrutar la textura, la erección en todos sus niveles, chuparlo por todos lados, me encanta chupar la piel testicular, el glande, adoro estirar el prepucio, me encanta el olor, me encanta sentir al glande posándose en mi lengua, chocando la campana de mi garganta, me encanta oír cuando me produce arcadas, me encantan morder la piel, me encanta masturbarlo mientras chupo y un sin fin de opciones en el ...