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De loca a loca y follo porque me toca
Fecha: 16/11/2022, Categorías: Incesto Autor: Kiko, Fuente: CuentoRelatos
... cagar? -Por qué lleva una revista en la mano. La Carballeira estaba en un alto. Fui a mirar y vi cómo mi tía desaparecía entre los verdes y altos pies de maíz. Angelita, me preguntó: -¿Vamos a espiarla? -¡¿Quieres ver cómo caga?! -Quiero. -¡Qué puerca eres, coño! -¿Vamos? -Vete tú. A mi no me apetece ver... -Si no vienes no follas más conmigo. Sabía dónde más me dolía. Dimos un rodeo y entramos en la huerta por la parte que daba al río. Angelita iba delante de mí. La huerta parecía una jungla. Cuando la encontramos estaba tumbada boca arriba mirando una revista de putas con la falda levantada y con su mano derecha moviéndose dentro de sus bragas. Angelita, le dijo: -¿Te falta mucho, Bernarda? Mi tía llevó un susto morrocotudo. Quitó la mano del coño. Tiró con la revista. Se sentó. Levantó la falda. Se levantó, se dio la vuelta, y dijo: -¡Qué vergüenza! Angelita se iba a aprovechar. -¡Ni vergüenza ni hostias! Nunca la tuviste. Te vamos a follar cómo a una perra. Mi tía, le imploró. -Deja que me vaya, por favor. -¡Tú te quedas! Voy a hacer contigo lo que me salga del coño. -Soy tú tía. -Eres una puta. ¿No le dijiste al primo que me querías comer el coño y que yo te lo comiera? Lo negó a palo seco. -¡Nooo! ¡Eso es una calumnia! Angelita me miró con cara de pocos amigos. -Devuélveme las mil pesetas que te di. -Ya las gasté, pero miente, me lo dijo. Mi tía era una zorra de cuidado. Cómo si no lo ...
... supiera, me preguntó: -¿Por qué te dio las mil pesetas? Cogí un cabreo brutal. -¡Jodida loca! Me las dio por lo mismo que me las diste tú, por comerle el coño. Ya me tocasteis los cojones. Voy a correr la voz de que os follé a las dos. Angelita, se apresuró a decir: -Mi marido te mata. Bernarda le dio por el palo. -Y el mío cuando venga te entierra. Estaba empalmado. Tenté mi suerte. Saqué la polla, y les dije: -Si no queréis que hable... ¡A mamar, locas! Tuve premio. Se pusieron en cuclillas, Angelita cogió mi polla con su mano derecha, la empujó hacia arriba y me lamieron los huevos. Iban con sus lenguas lamiendo hasta llegar al glande, allí mamaban por turnos y volvían a bajar hasta los huevos. Me la pusieron dura... Y a latir al ver como de darse un pico pasaban a un pequeño beso con lengua y cómo luego se comían vivas entre mamada y mamada. Estaban cachondas de verdad y me pusieran cachondo a mí. Al levantarse, besándose, se quitaron las blusas, las faldas, los sujetadores, las bragas, Angelita, los zapatos y Bernarda, las chanclas, unas chanclas azules de goma que tenían dos tiras por encima. Solo se oían gemidos. Yo me la pelaba con la ropa puesta. Estaban buenísimas, Angelita con sus largas piernas, sus largo cabello rubio, sus labios y las uñas de los dedos y de los pies pintadas de rojo, con su coño peludo y sus tetas redondas y perfectas, parecía una estrella de cine porno, Bernarda, en su madurez, tenía un polvo bestial. Vi cómo Angelita le ...