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Mi prima Valeria (VII)
Fecha: 18/11/2022, Categorías: Incesto Autor: MiSeudonimo, Fuente: CuentoRelatos
-¡Feliz navidad! -¡Feliz navidad! -¡Felicidades! Dentro de la casa era un griterío, lo único que se escuchaba además de los gritos era el “tin” de las copas al chocar. Todos estaban muy efusivos y alegres. Podría jurar que mis tíos estaban tan pasados que ya brindaban y se abrazaban dos veces con la misma persona, no por cariño, si no por total desconcierto. Yo brindé y saludé a todos con un beso o un abrazo. -¡Feliz Navidad primita! –le dije a Vale mientras le daba un beso en el cachete, extremadamente cerca de los labios. Quizás yo también había estado tomando un poco de más. -¡Feliz Navidad primito! –me respondió ella mientras me abrazaba y dejaba luego su brazo sobre mi espalda. Ya ambos habíamos saludado a todos, era como si hubiésemos planeado la ronda de esa forma para terminar así. -¿Vamos a la pileta? ¡El agua debe estar re linda! –le gritó a todos y sin soltarme –¡Podemos poner la red y jugar! La respuesta fue positiva por parte de todos mis primos, que a la vez que decían “dale”, ya agarraban un par de botellas de cerveza para llevar afuera. Tanto mis viejos como mis tíos se estaban volviendo a sentar. Era de esperarse, lo del vóley en la pileta y seguir tomando en el agua era más una cosa nuestra. Salimos todos al patio y como ya teníamos los trajes de baño puestos, solo era cuestión de sacarnos lo que teníamos encima y tirarnos al agua. Mis primos estaban totalmente pasados, casi no llegan a sacarse la remera que ya estaban ...
... de cabeza en el agua. Vale seguía con su brazo alrededor mío, solo que había bajado su mano a mi cintura, todo mientras sostenía una copa semi vacía en la otra mano. Por mi parte, desde que salimos al patio ya tenía mi brazo por detrás de su espalda con mi mano apoyada sobre su hombro derecho. Nada que no hayamos hecho antes delante de la familia, éramos un par de primos abrazados, nada más. -¡Voy a buscar la Red! –grité mientras deslizaba suavemente mi mano por la espalda de Valeria y empezaba a alejar mi cuerpo del suyo. Busqué la red, la pelota y volví al patio. Sofía ya estaba en la pileta con mis primos, pero estaba apoyada contra el borde apretando compulsivamente la pantalla de su celular con los pulgares sin parar. Tiré la pelota hacia la pileta para que la agarren mis primos y empecé a colocar la red. Mientras tanto, Valeria estaba dejando su celular en una de las reposeras y la copa justo al lado en el piso. Mis primos estaban en su mundo, riéndose, pasándose la pelota y cada tanto golpeando los vasos con cerveza para brindar por milésima vez en la noche. Sofía tenía la mirada perdida en su celular. Y estando todo el resto de la familia adentro de la casa, decidí levantar la cabeza mientras ajustaba la red. Valeria me estaba mirando fijo, como esperando que yo la mirara. Y en ese mismo instante empezó lentamente a desabrocharse la camisa. Despacio, pero siempre mirándome a los ojos y mordiéndose el labio o sonriendo. Creo que nunca tardé tanto en ...