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Mi prima Valeria (VII)
Fecha: 18/11/2022, Categorías: Incesto Autor: MiSeudonimo, Fuente: CuentoRelatos
... a hacer eso. Me había dejado al palo, puesto en una situación incomodísima y todo para reírse a expensas mías. No sabía cómo pero tenía que pensar la forma de vengarme. Si ella había llegado tan lejos, yo tenía que superarla. Faltaba una semana para año nuevo y tenía que idear algo. Esto no se iba a quedar así. Entré en la habitación y me saqué la remera mientras seguía pensando en cuál podía ser la mejor forma de pagarle lo que había hecho hoy. Desaté mi traje de baño y estaba por sacármelo cuando escuché una voz detrás de mí. -No me iba a ir sin darte tu regalo. Yo estaba de espaldas a la puerta cuando escuche eso. Ni siquiera había escuchado los pasos en el pasillo, por más que la puerta estaba abierta. Me vi vuelta y ahí estaba. Vale, mi prima. Mirándome con una sonrisa tan hermosa como pícara. -No tenemos mucho tiempo, dije que subía al baño antes de irnos –dijo mientras cerraba la puerta a sus espaldas y empezaba a caminar hacia mí, despacio -¿querés que te de tu regalo primito? –dijo mientras posaba su mano izquierda en mi pecho y lentamente acercaba su boca a la mía. Fue un beso lento, suave, al principio solo nuestros labios se tocaban, pero despacio nuestras bocas se fueron abriendo para dar paso a que nuestras lenguas se encuentren. Siempre suave, siempre despacio y tiernamente. -¿Ya no me diste mi regalo? –le pregunté. Vale no esperó a que yo le contestara. Con la mano que tenía apoyada en mi pecho, me fue empujando lentamente para ...
... que me sentara en la cama. Me acarició la cara mientras me sonreía y yo solo me dedicaba a mirarla embobado. ¿Qué iba a hacer? Apoyo sus manos en mis rodillas para volver a besarme suavemente en los labios mientras doblaba sus rodillas y dejaba su cabeza a la altura de mi obligo. Siempre mirándome a los ojos, siempre sonriendo. Ninguno de los dos decía una palabra y yo solo la dejaba hacer, podía pedirme lo que quisiera en ese momento y se lo iba a dar, estaba hipnotizado. Despacio puso sus manos a los costados de mi cintura y fue bajando mi traje de baño. Siempre mirándome, siempre expectante, como buscando aprobación de mi parte o al menos atenta a que no hubiera oposición de mi lado. Yo no pensaba. Mi mente estaba en blanco. No tenía la capacidad de entender lo que estaba pasando y menos de reaccionar ante esto. Solo me inundaban sensaciones. Sentí el frio del cubrecamas al quedarme sin ropa bajo la cintura. Sentí el traje de baño manteniendo mis tobillos juntos al caer este al suelo. Pero por sobre todas las cosas lo que más recuerdo es sentir la mano de mi prima cuando se posó sobre mi entrepierna. Primero solo apoyó su mano tímidamente, después me agarró y empezó a mover su mano lentamente, descubriendo y cubriendo la punta de mi pene, era una caricia, casi como si jugara despacio con algo que podía romper o quisiera entender cómo funciona. Mi cabeza estaba tan en blanco que mi miembro no había reaccionado hasta ese momento. Me fui poniendo cada vez ...