1. Karen: último día de la semana


    Fecha: 10/12/2022, Categorías: Dominación / BDSM Autor: JORGEFAG, Fuente: CuentoRelatos

    ... jalón muy fuerte, Carlos había abierto el vestido de manera brusca, tal vez algunos botones habrían sido arrancados, pero esto no era lo que ocupaba el pensamiento de Karen, ella sintió el aliento caliente de Carlos en una de sus tetas, Carlos las empezó a lamer por encima del sujetador, mientras le decía; vas a sentir un poco de dolor, pero será recompensado con el placer que vas a sentir.
    
    De nuevo sintió un fuerte jalón, esta vez el sujetador fue violentamente arrancado, dejando al descubierto el par de hermosas tetas, blancas, suaves, coronadas con un par de pezones duros, oscuros que Carlos empezó a lamer, uno a uno alternaba su lengua en ambos pezones, luego comenzó a chuparlos, finalmente a morderlos.
    
    Karen sentía como el calor subía desde sus bragas hasta sus senos, calor que fue opacado por otro que venía de fuera: Carlos empezó a vaciar sobre ellos parafina hirviendo de un par de velas que tenía encendidas, Karen se dejó sorprender solo por la primera, una vez que supo lo que pasaba, esperaba que cayera la siguiente gota, cada vez que sentía el piquete hirviendo de la parafina en sus senos, era como un rayo que le recorría todo el cuerpo, no le dio espacio a darse cuenta que de nuevo, sus bragas estaban inundadas, y cada vez más conforme caían más y más gotas de parafina hirviendo por toda la superficie de sus tetas.
    
    De repente las gotas dejaron de caer, había un gran silencio, solo se escuchaban los jadeos de Karen, respiraba de manera acelerada, sentía ...
    ... que los chorros escurrían por sus piernas, pensaba que iba a tener un respiro cuando sintió un fuerte latigazo en el trasero, Carlos había cambiado las velas por un fuste para azotar caballos, propinándole un gran castigo a las nalgas de Karen, alternaba con cada una de ellas, mientras Karen gritaba en cada latigazo, grito de dolor y de placer, nuevamente la medida fue la misma, 10 azotes en cada nalga, Karen estaba de verdad exhausta, se adueñó de la oficina de nuevo el silencio, Karen pensaba, ¿qué es lo que seguirá?
    
    Muy pronto tuvo su respuesta, se escuchó la voz de Carlos que le indicaba: ¡abre tu boca!, Karen lo hizo de inmediato, aun no terminaba de abrirla cuando sintió que ya estaba ocupada toda, la verga de Carlos entro dentro de ella, el usando una silla se acomodó para que su verga quedara exactamente a la altura de su boca.
    
    La verga de Carlos entraba y salía de la boca de Karen, no había tregua, apenas y le daba tiempo de respirar, ella quería sentir en su lengua las venas saltadas de su miembro, quería lamer la cabeza y ¿por qué no? lamer sus bolas también, pero no había tiempo, apenas y tenía un respiro y sentía que esa enorme verga le llenaba la boca, apenas y le daba tiempo a poner sus labios en forma de circulo, para acompañar la entrada de ese pedazo de carne dentro de ella.
    
    Finalmente llego un respiro, Carlos acarició el rostro de Karen ya sin bombear su verga dentro de ella, acariciaba sus mejillas, sus labios, su cabeza, su nuca; ella tímidamente ...