En la playa con mi marido
Fecha: 14/12/2022,
Categorías:
Dominación / BDSM
Autor: Maica, Fuente: CuentoRelatos
... encantaba que tuvieran cigarros porque así podía tener una excusa perfecta para ponerme de cuclillas frente a ellos para coger su cigarro y permitir que me lo encendieran. En esa postura mantenía las piernas bien abierta para que vieran bien mi coño peludo. Siempre que hacía esto permanecían sentados en la toalla, con la mochila tapándoles la polla, seguramente tiesa como un palo, mientras me fumaba parte del cigarro con ellos, manteniendo una conversación agradable. Al rato me iba, caminando sin mucha prisa, y sabiendo que se la estaría meneando discretamente mientras veía mi parte trasera. Si había congeniado bien con el chico, le giñaba un ojo al despedirme y en el trayecto hacia mi marido, que permanecía mirando a la nada, hacía como que se me caía el cigarro para poder agacharme y poner el culo bien en pompa, durante unos segundos, en esos momento me imaginaba al chico meneándose el pollón y corriéndose de placer.
En una ocasión tuve una experiencia de este tipo más que placentera. Estábamos en una playa por la mañana, mi marido y yo, metidos en una pequeña tienda de campaña para taparlos del sol y tener nuestra intimidad. Su enorme barriga ocupaba más de la mitad del espacio, pero me servía de almohada. Tenía puesta la radio y mientras la escuchábamos me manoseaba suavemente un pecho, jugando con mi pezón, estaba excitada. Yo mientras, jugaba con sus testículos y lo intentaba masturbar, cuando su cuquita se ponía tiesa. Cuando veía a una mujer atractiva pasar por ...
... delante de la tienda le apretaba las pelotas con fuerza y le preguntaba:
-¿ves esa mujer?
- Si, es muy guapa- respondía.
- ¿Te la follarías?
- No puedo- respondía- tengo...
- una polla enana y soy feo- le decía, completando la frase que no le dejaba terminar.
En ese momento me gustaba pellizcarle los huevos con las uñas hasta que se quejara, a la vez que le mordisqueaba un pezón. Esto lo ponía cachondo y le hacía soltar una de sus pequeñas carcajadas, y yo, en respuesta, le daba un pico en la boca, para luego besarle las pelotas, y decirle: “perdón bebé, mami se pone celosa si te fijas en otras mujeres”.
Cerca de la una del mediodía, me fijé que había un pedazo de negro de pie junto a unas rocas, la polla no se la veía bien pero algo grande se balanceaba entre sus piernas. Miré a mi marido y le señalé al negro, sacó sus prismáticos y miró al negro un rato, luego dijo:
- Que injusta es la naturaleza, unos tienen tanto y otros tan poco.
- A ver- le dije con voz divertida.
Cogí los prismáticos y miré por ellos, y vaya que negro había ahí, no era muy alto pero la polla le llegaba más allá de la mitad del muslo.
- Jojojo, menuda tiene- dije con voz lasciva.
- Cari, me apetece un cigarro, ahora vengo- anuncié.
Me incorporé, me puse a cuatro patas delante de la cara de mi marido, me sacudí la arena del culo, mientras me reía, el me dio una nalgada como gesto de complicidad, y me dijo levantando los prismáticos:
- Te observo desde aquí.
Yo le ...