1. Andrea ¡vaya sorpresa!


    Fecha: 17/12/2022, Categorías: Incesto Autor: Mamaceando, Fuente: CuentoRelatos

    ... buscaban trofeos que presumir en sus reuniones con viejos verdes y libidinosos igual o peor que ellos.
    
    —¿Y entonces?
    
    —¿Entonces que pendeja? —sabía a lo que Andrea se refería, pero dudaba que soportara.
    
    —¡Yo le entro no mames!
    
    —No sé… además tu jefe ya agarro hueso en el gobierno, ni necesitas.
    
    —Mi papá es un ojete, gana para él, me sigue dando cincuenta pesos para pasajes. Ahí me tienes caminando hasta la avenida para ahorrarme eso.
    
    —No seas chillona, si te compra lo que quieres.
    
    —Pues sí, pero igual quiero tener mi lana.
    
    —Deja le digo a Fredy y te aviso el fin de semana.
    
    —¿Segura?
    
    —Sí, vente vamos por un helado.
    
    Pasaron los días, ni un solo mensaje de Celeste. Hasta el viernes al medio día, Andrea seguía en clases cuando sonó el teléfono. No contesto, cuando acabo si clase tenía ocho mensajes de voz en el Whatsapp.
    
    "Hoy a las 5:00 en la plaza”
    
    “Contesta”
    
    “Vente cómoda, acá te dan todo”
    
    “No me quedes mal Andrea”
    
    “¿No andas en tus días verdad?”
    
    “Contesta carajo”
    
    “Tampoco te maquilles acá nos arreglan”
    
    “A las cinco… confírmame pendeja”
    
    Andrea so le contestó con un “ok” le sudaban las manos, no sabía si estaba lista para eso, para Celeste era más fácil desinhibirse. Se fue en leggings y sudadera, incluso su mamá le pregunto si iba al gimnasio.
    
    —Voy a casa de Celeste, igual y me quedo con ella.
    
    —Me mandas mensaje para no estar con la preocupación.
    
    —Claro, bye mami.
    
    Tuvo que esperar hasta las 5:20 una ...
    ... camioneta negra, como de narcotraficante se detuvo y el vidrio de atrás bajo.
    
    —Súbete —le dijo Celeste abriendo la puerta. La camioneta la manejaba el tal Fredy, un tipo amanerado que hablaba tan alto que todas solo asentían o negaban con la cabeza a lo que él decía. Llegaron a una casa enorme y entraron a un salón donde de inmediato unas señoras les tomaban la cintura, tocaban sus nalgas y pechos. Luego iban y venían con vestidos negros y ropa de encaje.
    
    —Quítate la ropa niña —Le dijo Fredy, todas estaban desnudas.
    
    —¿Tu qué edad tienes? —Le pregunto una de las señoras mientras le tocaba los pechos.
    
    —Dieciocho
    
    —Se nota, tienen las nalgas duras, aquellas van a masajes, se inyectan, hacen de todo pero nunca van a tener estas nalgas mijita. Cuídalas—Andrea asintió mientras levantaba los pies, un conjunto de encaje negro, un brazier a juego. Se miró en los espejos enormes de las paredes, se veía sexy, se sentía sexy. Su amiga la espabiló con una nalgada.
    
    —¿Quihubo, cómo vas? ¡Mamacita si te daba he!
    
    —Cállate, no mames nunca había usado estas cosas —se tocó los ligueros mientras reía nerviosa.
    
    —Espérate, el vestido. Lo usamos como media hora, pero vas a ver pinches vestidos mamones.
    
    En efecto, a ella le pusieron un vestido Gucci negro lizo hermoso. Se ajustaba perfecto a su figura. A las 9:30 peinadas y maquilladas subieron las escaleras.
    
    —¡Tomen sus máscaras! —Grito Fredy.
    
    —Si le quieren ver la cara, que les cueste a los cabrones.
    
    En un salón grande, ...
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