1. Vivencia de mamy


    Fecha: 17/12/2022, Categorías: Confesiones Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... voz que me dijo, espera no te muevas, estás súper buenísima, déjame aprovechar el momento, fue tanto tiempo que te deseaba. Yo no dije nada, me imaginé quien era, pero no sabía que pasaba, eso, me hizo excitarme más, pero aún faltaba. Sentía unas manos en mis piernas, una en cada una, que subían despacio, al llegar más arriba de la rodilla, sentí unos labios que suavemente me besaban, ahí estaba yo, respirando con dificultad, cuando siento a alguien que me abraza, y pone sus manos en mis pechos, no traía bracier, así que pudo ir metiendo sus dedos entre los botones, y sentí su respiración entrecortada en mi cuello.
    
    Sabía que eran los muchachos, pero no, quien estaba arriba y quien abajo, yo me apoyaba en el cofre, ya me había acomodado un poco más recta, pues no era necesario seguir con la indicación de mi marido me dio.
    
    Fui sintiendo como esos labios subían por mi pierna, mientras sus manos llegaron a mi entrepierna, frotaban sobre mi pantaleta, empezó a mordisquear mis nalgas y decía, que rica puta, de veras Alex, no sabes cuantas veces me masturbé pensando en ti, y escuché al otro decir; igual yo, mamita, que rica te siento.
    
    El de arriba, me frotaba los pechos y besaba mi cuello, mi respiración ya no era suave, ya era difícil de aguantar el no gemir, y así lo hice. Empecé a disfrutar eso en todo. Gemía, aaaaaaaah, mmmm, que rico siento muchachos, así denme como quieran, háganme lo que quieran.
    
    Lógicamente, antes de bajar, me bañé bien, y también pude lavar mis ...
    ... partes muy bien. Y el que estaba abajo lo notó, pues me dijo, que rica huele tus nalgas, y separa la tela de mi pantaleta y sentí su respiración, su nariz en mis nalgas y entre ellas, que tanto unos segundos sentí como colocó una mano en cada una y su lengua empezó a pasarla por mi rayita, hasta llegar a mi culito, y empecé a sentir como su lengua hurgaba como tratando de meterse, ya no aguanté, me di la vuelta, le agarré la cabeza al de arriba, y lo bese con muchas ganas, yo gemía, mi marido decía que nunca me había escuchado gemir y hacer ruidos como ese día.
    
    - Haaaaayyy, que rico siento, anda dame duuuuuroooo.
    
    Quité la boca y lo alejé un poco, vi que era Lucas, Y al igual que él, empecé a besarlo por toda la cara, su cuello, y él en lo que yo podía dejarlo, también hizo lo mismo. Y Pedro, besándome las piernas, ya que, al girarme, dejó de chuparme mi culo, lo agarré y le dije, anda, comete mi panocha, es tuyaaaaaa
    
    Mi mano ya buscaba el cierre de Lucas, lo bajé y saqué su verga que empecé a juguetear con ella. Estaba bien mojada, de inmediato dije, ya no aguanto muchachos, y me empiné para mamársela, Pedro me sujetó de la cadera levantando un poco, yo estiré las piernas y las separé, me temblaban por tanta emoción, y así, le alcance a decir, anda métemela duro, por favor, anda, cógeme, no aguanto.
    
    Así lo hizo, sentí como abrió mis nalgas colocó la punta de su verga, la dejó unos segundos, frotó por mi vagina y me agarró fuerte de la cadera y me la empujó, sentí ...