1. Por el ano no es incesto


    Fecha: 21/12/2022, Categorías: Incesto Autor: tranque, Fuente: CuentoRelatos

    ... vagina por entre mi ropa interior, me mojo casi al instante, él me estaba oliendo, me estaba saboreando, era como si me estuviese chupando. Siento un pequeño temblor en mis piernas, tuve un orgasmo, lo que hizo recuperar mi cordura por un instante.
    
    Tomo consciencia que tenía que acabar con esa situación para poder volver al trabajo, decido volver despacio a la entrada de casa y hacer ruido para que se dé cuenta que llegué. No quería avergonzarlo, al contrario, me gustaba lo que estaba haciendo. Vuelvo a subir, esta vez sin sacarme los zapatos y paso por delante de su habitación, miro y estaba acostado, hacia como que dormía, voy a mi habitación tomo la laptop y salgo camino al trabajo como si nada hubiese pasado.
    
    Ya en el automóvil me miro en el espejo retrovisor, tenía la cara roja y brillosa. Estaba agitada, excitada, me paso un pañuelo descartable, me peino un poco y salgo rápido para el trabajo.
    
    Desde ese momento no me podía sacar la imagen del pene en la mano de mi hijo, chupando mi ropa interior. Di mi presentación delante de varias personas, pero no podía dejar de sonreír mientras hablaba, lo hacía como un autómata que no sabía que decía, sólo lo decía. Me aplaudieron cuando terminé la presentación y el sonido del aplauso me indicó que había terminado, casi no me doy cuenta que lo había hecho.
    
    Todo el día en la oficina mi cabeza estaba en ese pasillo de mi casa, espiando a mi hijo mientras se masturbaba. No dejaba de tocarme cada vez que quedaba sola en la ...
    ... oficina.
    
    No veía la hora en que volvería a casa, pero todavía no había decidido que hacer, si dejar pasar la situación o aprovecharme de ella, no sé si por la excitación tomé la decisión de decidirme por la segunda opción.
    
    Sabía que, a Sergio, así se llama mi hijo, lo excitaba mi ropa interior, así que tenía que planear algo para ponerla a su alcance. Pensaba y pensaba varias alternativas cuando viajaba en el auto, no estaba convencida de ninguna, pero decido ir de a poco, empezar a excitarlo con un juego de seducción.
    
    Llego a casa y veo a Sergio jugando con su Play en el salón, parecía un zombi, igual que siempre que está jugando. Me arrimo e intento darle un beso, pero me aleja con un empujón, no le gusta el cariño de una mamá, entonces comienzo con lo que había planeado en el auto.
    
    Cuando me aleja me tiro sobre él y empiezo a hacerle cosquillas, empezamos a forcejear como niños sobre el sofá, trata de sacarme de encima, pero sus esfuerzos son en vano, yo insisto con las cosquillas, pero al ser mucho más fuerte me domina con facilidad y me toma de los brazos, ahora él empieza a hacerme cosquillas, los dos sabemos que yo tengo muchas cosquillas.
    
    Todo iba de acuerdo a lo planeado, empiezo a reír mientras me hace coquillas y no puedo parar, me retuerzo sobre el sofá lo que hace que él insista en hacer más cosquillas, yo sabía que aprovechaba para manosearme, pero no sólo ese era el plan.
    
    Marcela: ¡para! ¡para! basta
    
    Sergio: vos empezaste
    
    Marcela: ¡Para! ...
«1234...»