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Christopher, el auto descompuesto
Fecha: 21/12/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... lo que me toca. Veo que eres casada. Suertudo que es tu marido. Yo con una hembra así estaría follando las 24 horas del día durante los 12 meses del año. Jajajajaja, ni tanto. No creo que ninguno de los dos aguantemos, jajajaja. ¿Que no? Prueba y verás. Christopher avanzó hacia Susana y me plantó un beso con lengua. Ella se quedó petrificada por el atrevimiento del jovencito. Después de un minuto de lengua y labios, ella intentó separarlo. No debía volver a ser infiel nuevamente, pero ya era tarde. Ella deseaba la unión. Christopher bajó el pantalón un poco para que Susana se la chupara. Una verga de 20 cm de largo apareció antes los ojos de Susana. No está nada mal, muchacho. La sentirás mejor en tu vagina, puta –y diciendo esto se quitó toda la ropa. Susana se entregó a la mamada. Ella aún tenía puesta la ropa interior y los zapatos de tacones. Comenzó a chupar aquella verga desconocida, la tercera verga que se estaba comiendo en su vida, y miraba a Christopher a los ojos de vez en cuando. Se daba con la verga en la lengua para luego volver a chupar. Intentaba metérsela completa en la boca y la escupía. Le pasaba la lengua desde la base hasta el glande. Apoyaba las manos fuertes en los muslos del joven y así se apoyaba para mamársela con ritmo. A veces Christopher la agarraba por la parte atrás de la cabeza y le empujaba toda la verga. Susana protestaba: No me hagas eso, muchacho, que después me duele la garganta sin necesidad. Deja de quejarte ...
... tanto, puta. Susana siguió chupando a su ritmo. Christopher comenzó a masturbarse y Susana le pasaba la lengua por los cojones, los chupaba y los besaba con frecuencia. Él se dejó caer en el sofá y ella le tiró saliva a la polla. Alternaba la masturbación con la mamada. Christopher se puso de rodillas y ella siguió mamando. Luego, él le quitó toda la ropa y la acostó en el sofá. Le pasó la lengua por todo el clítoris y le comenzó a meter y sacar los dedos, entonces se los ponía cerca de la boca para que ella lamiera su propio sabor. Le volvió a mamar la vagina y se acercó a la boca, le echó saliva y la besó. Siguió metiéndole dedos dentro de Susana. Ella tenía las piernas pegada al pecho y volvió a mamarle la verga a Christopher, el cual la puso bocarriba, la abrió de piernas, le escupió la vagina y suavemente la penetró. Él tenía una pierna en el suelo y otra en el sofá. Susana lo miraba presa de lujuria mientras se acariciaba ella misma su clítoris. ¡Qué lindo se mueve tu pecho cuando te golpeo con mi verga! Sí, cabrón, párteme con tu vergota, dale, que te siento rico. Christopher se la sacó. Le echó saliva a la vagina y volvió a metérsela a Susana. Esta gimió de placer. Eso, puto. ¿Te gusta, perra? Sí, mucho. Tienes una pingona rica. Gózala que es toda tuya. Después de un rato de follarla así, Christopher se la sacó y se puso de pie. Susana entendió que debía chuparla y eso hizo. Christopher la ayudaba con sus manos a que la penetración fuera ...