-
La falsa inocencia de mi amante (Segunda parte)
Fecha: 27/12/2022, Categorías: Confesiones Autor: Gabriel500, Fuente: CuentoRelatos
... palpitaciones del pequeño orificio de su ano, abriéndose y cerrándose de forma lepera y vulgar, intermitente e involuntaria. Llegó a mi departamento, hermosa como siempre, sus labios brillantes con gloss que invitaban a morderlos, un collar de ojo de venado que llegaba al pecho para reposar atrapado justo entre sus generosas tetas, con cinco pulseras de colores en su muñeca derecha, algunas tejidas, otras de plástico y pequeños muñecos colgando de ellas, una blusita blanca, ajustada, sus pequeños hombros femeninos resaltaban como dos bolitas de hermosa carne cubiertos apenas por pequeñas mangas con olanes, sus perfectos senos brillaban con luz propia y con la palabra "bebe" formada con letras grandes de brillos metálicos sobre sus pechos, sus pezones, preparados para mi lengua y labios se mostraban ya paraditos, para quebrarse de manera bellísima la curva bajo sus pechos y comenzar su abdomen plano y sin gota de grasa, hasta dejar cinco centímetros libres de su piel mostrando su cintura y su perfecto y ovalado ombligo similar a su vulvita pero depilada. El pantalón de mezclilla azul cielo justo cubrían sus lustrados y brillantes botines negros, ajustado a la perfección de sus formas femeninas, mostraba desde sus tobillos el contorno inicial de su silueta que continuaba con las pantorrillas firmes, sus rodillas en proporción ideal daban comienzo a la zona por la que tenemos pasiones, luchas y sueños húmedos: las piernas, esas poderosas y perturbadoras columnas de carne ...
... firme, torneada, conforme sube en su anatomía se hacen más anchas y que son la entrada, la garita al reino de los cielos: la cadera, donde en su conjunto se albergan casi todos los orificios, protuberancias, pliegues, glándulas, pieles claras y obscuras, vellosas y lampiñas, rugosas y suaves, dulces y saladas que producen los mejores placeres sexuales, la entrepierna, el camel toe, la vulva, la entrada vaginal, las nalgas, el ano, el perineo, su monte de Venus etc. etc. Todo ese conjunto de placer envuelto en su pantalón, escondido en su cadera, todo eso ahí, bajo su ropa exterior e interior, todo eso ahí, el potencial sexual y erótico contenido en esa pequeña área de su cuerpo, preparada para dar placer y darse ella misma el anhelado gozo carnal que tanto extraña y viene con tal disposición de recibir verga y de darse verga, que ella siente que merece porque su bello, ardiente y torneado cuerpo se lo exige. La imagen es perturbadora, se quita sus botines y luego levanta sus bracitos para quitarse la blusa, al despojarse de la prenda sus pechos saltan a mi vista, son bellísimos, blancos y duros naturales, su sostén es de lo más femenino, con encaje y media copa que muestra la protuberancia de sus senos, como pequeñas montañas de suave nieve rosada, se agacha y provoca que caigan de una manera excitante y atisbo sus pezones negros, se lleva sus manitas al centro de su cintura para despojarse del pantalón, se desabotona y sus manitas bajan poco a poco sus pantalones hasta ...