1. La falsa inocencia de mi amante (Segunda parte)


    Fecha: 27/12/2022, Categorías: Confesiones Autor: Gabriel500, Fuente: CuentoRelatos

    ... se dirige decidida a acariciarle, a lamerle su anito, negro, brilloso, con vellos al rededor, pero su ojetito es calvo, lampiño, suave, caliente y apretado, ocho son los pliegues de su piel, las líneas que convergen en fondo de su culito, mismas que acaricio en círculos con mi lengua sintiendo las arrugas de su ojete, se le escapa de su garganta un -Aaahh- agudo y femenino, al centro de su orificio hay una estrella irregular cinco picos lineales de piel negra que sellan con ajuste geométrico la entrada o salida (según se desee) y que descansa al fondo de una cavidad (cutis promiserat), con sus delgadas manitas blancas separa, abre sus nalgas, su ojetito se deforma, pero ella quiere sentir mi apéndice más profundo en su recto y le abre el camino, meto el extremo de mi lengua, la pongo dura como la punta de una lanza para poder pistonear y entrar en su ano, el orificio es pequeño y apretado pero cede a las caricias, ella lo libera y abre su orificio anal para sentir más adentro mi lengua que apenas entra doce milímetros al interior de su recto se aprecian los colores de la parte final de su recto, rojo encendido, pliegues anales oscuros, vellos finos rodeando su culete y el interior de su recto palpitando, el tramo final de sus intestinos, pero suficiente para ella que con los ojos cerrados, sus pestañas largas, una sonrisa de satisfacción en su virginal rostro, piernas temblorosas y entregada a la caricia la agradezca con gemidos y con pulsiones de su ano que complacido y ...
    ... satisfecho aprieta mi lengua con el músculo circular que se aprecia como una pequeña dona palpitante de su culo femenino que ella abre y cierra a voluntad, su orificio anal me hace guiños.
    
    -Aahh, nadie me había hecho eso antes, sentí riquísima tu lengua en mi ano- me confesó excitada pero sobretodo agradecida por la nueva sensación sexual que le proporcione.
    
    Todo lo anterior provoca que los jugos en su vulva desde el inicio de la caricia comiencen a destilar, en este momento su vulva es un bollito saturado de jugos, el gran momento para ella y sobre todo para mí, se acerca, se agacha todo lo que puede, su posición hace que su cadera y nalgas se vean enormes, más grandes de los que son, separa las piernas y su vulva aparece, deseosa, mojada, excitada, con la necesidad imperiosa de ser cogida, muy muy bien cogida, porque ella así lo desea, así siente que se lo merece, darle ese gusto y placer a su cuerpecito.
    
    Yo, desnudo desde ya, preparo mi verga que ya presenta una larga gota de líquido seminal transparente en la punta de la cabeza, saliendo de su rajita roja y brillante para dirigirla a su cavidad tierna y delicada pero a la vez ansiosa y caliente deseosa de verga, mis testículos son dos grandes bolas esféricas y brillantes repletas de semen, ansiosas de descargar su blanca semilla, la falsa inocencia de mi amante espera recibirme ya en su interior para lo que me ofrece su gran trasero, la trampa de su enorme par de nalgas, su excitante cadera, todo su poder femenino de ...
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