1. Mi mejor amiga se convirtió en mi amante (Parte II)


    Fecha: 28/12/2022, Categorías: Confesiones Autor: Donni, Fuente: CuentoRelatos

    De repente escuchamos la puerta de su casa abrirse, unos pasos recorrieron el pasillo hasta su sala y luego escuchamos la voz de su madre sorprendida al ver el desorden de la sala y la cocina.
    
    -¡Santo cielo! ¿Pero qué pasó aquí?
    
    -¡Carajo! Llegó mamá, vístete ¡Rápido! –exclamó María mientras me arrojaba los boxers en la cara y se vestía presurosa.
    
    Ella salió velozmente para hacerme tiempo y yo me vestí como pude.
    
    -Ah mamá, que pronto volvieron, ¿cómo les fue?...
    
    -Pero señor bendito, niña ¿qué pasó aquí? Mira nada más este desorden! Y la cocina! ¡Por Dios mi cocina! Mira como ha quedado… -Decía doña Greta mientras colocaba las bolsas de las compras en la mesa donde María y yo acabábamos de follar.
    
    -Fue mi culpa señora, lo siento, ahora mismo íbamos a limpiar todo. Le quité la correa a Lola (la mascota) para jugar y se me escapó. –dije mientras entraba a la cocina.
    
    -Ah! Donni, sigues aquí, por poco y veías cómo le daba una buena tunda a María
    
    -Jaja de haberlo sabido no hubiera dicho nada.
    
    -Ay eres un tonto, mejor ayúdame a limpiar –replicó María entre sonrisas.
    
    Zafamos por poco de la situación. Por suerte doña Greta es de espíritu jovial y se calmó tan pronto nos vio limpiando el desorden.
    
    -Listo doña Greta, ha quedado como si nada.
    
    -Si me doy cuenta, ojalá y María se dedicara en hacer los oficios diariamente como lo hace cuando hay visitas –dijo en tono de broma
    
    -¿Yo qué? –dice María entrando a la cocina.
    
    -Que eres una vaga dice tu ...
    ... mamá
    
    -¡Mamá!
    
    -Sabes que es cierto cariño, ¡Ay no! no sé qué vas a hacer el día que yo falte en esta casa… Oh cielos Donni, ¿qué le pasó a tu camisa? –dijo doña Greta señalando una enorme mancha amarillenta en mi costado.
    
    Accidentalmente los fluidos de nuestros cuerpos se habían derramado sobre mi camisa blanca cuando follamos en el sofá manchándola notablemente.
    
    -Este Emmm… –dije sin saber que responder
    
    -Oh! No importa, es perfecto para poner a prueba el nuevo detergente que compré. Quítate la camisa y dásela a Mari, en unos minutos quedará como nueva. ¡María! Ven para acá, mete la camisa de Donni en la lavadora y usa esto. Ya verás, quedará como nueva.
    
    Casi me atraganto con el jugo que bebía cuando escuché a doña Greta.
    
    -Oh no, no, no se preocupe, no es nada.
    
    -Oh Claro que sí, quítatela.
    
    -No señora, en serio, no tiene por qué molestarse.
    
    -No es ninguna molestia. Anda.
    
    -Señora… Es que… no tengo camiseta debajo –dije apenado.
    
    -Ay querido, no te apenes. Tengo unas camisas de mi marido en el closet, de seguro te quedaran. Ven.
    
    La señora me llevó hasta su habitación, en el segundo piso. Ella había quedado viuda hace 5 años. Y solía guardar muy bien la ropa de su esposo. Doña Greta es una señora de aproximadamente 45 años, sin embargo la edad que lleva encima no le hace justicia a la sensual figura que cuida de manera saludable. Al verla no cabe duda que heredó a Mari los más bellos genes además de sus grandes atributos.
    
    -Veamos, esta de ...
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