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Mi mejor amiga se convirtió en mi amante (Parte II)
Fecha: 28/12/2022, Categorías: Confesiones Autor: Donni, Fuente: CuentoRelatos
... seguro te queda, pruébatela. –se quedó inmóvil, mirándome fijamente esperando a que me mudara la prenda. -Emmm… bueno –dije apenado, intuyendo que no se iría, era extraño pero tampoco me sentía en posición de pedirle que saliera de su propia habitación, en su propia casa. De todas formas, solo vería mi tórax, no era como si me fuera a desnudar frente a ella, pensé. Me quité la camisa. Noté por el rabillo del ojo que doña Greta no paraba de mirar mis pectorales y mi abdomen. Recorría mi cuerpo desde mi cintura hasta mis brazos como contemplando el cuerpo de un hombre por primera vez desde hace muchísimo tiempo. Me coloqué la otra camisa. -¡Oh! Mira nada más, te queda perfecta, justo a tu medida –decía con un tono de voz entre encantada y melancólica mientras caminaba a mi alrededor ajustándome suavemente la camisa. Guardó silencio por unos segundo, contemplando la camisa, hundiéndose en sus pensamientos o quizá en los recuerdos de su amado. No pude dejar de notar que sus ojos me miraban de forma lasciva. -Espero no estar causando molestia doña Greta. De verdad agradezco el gesto. –dije tratando de romper suavemente la tensión. -¡Tonterías! No es molestia alguna. Sabes que eres casi como de la familia. Mari tiene suerte de tener a un chico agradable como tú con quien contar. Ha tenido tantos novios que me sorprende que no hayan intentado nada entre ustedes, con la bonita pareja que hacen y lo bien que se entienden. -Gracias por el cumplido Señora, ...
... definitivamente Mari es una gran chica y además muy hermosa. No es de extrañarse teniendo a una madre tan bella como usted. -Oh querido, eres un encanto, si no fuera tan vieja, no dudaría en ir tras un chico tan apuesto y lindo como tú –dijo mientras se acercaba, mirándome a los ojos y los labios acomodándome la camisa para disimular. Yo estaba congelado, estaba tan sorprendido como confundido. Siempre había visto a doña Greta como una mujer tan conservadora que me costaba trabajo concebir la idea de que ella estuviese coqueteando con el mejor amigo de su hija. Pero… ¡Qué se joda! Yo jamás he sido de los que se rajan y no iba a dar lugar a la incertidumbre. -Bueno, tampoco es tan mayor y tampoco se ve como alguien mayor. ¿Cuántos tiene, 38? -Jaja muy gracioso muchacho. Por supuesto que no. -Está bien, no me diga, la edad son solo números, lo que cuenta es lo que somos y lo único que puedo ver en usted es una mujer muy bella. Sin duda alguna, si yo fuera un poco mayor, iría tras una mujer tan atractiva como usted. Sus ojos brillaron con picardía mientras una sensual sonrisa se dibujaba en sus carnosos y hermosos labios. Su boca era perfecta y provocativa. -Así que… ¿la edad son solo números? –dijo suavemente mientras acercaba su rostro al mío y acariciaba delicadamente mis pectorales por encima de la camisa. -Sí, y la verdad nunca fui bueno con los números –dije mientras abrazaba su cintura con mi brazo y acomodaba su cabello tras su oreja para dejar libre su ...