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Sara la contadora
Fecha: 02/01/2023, Categorías: Sexo con Maduras Autor: subtitulados, Fuente: CuentoRelatos
... distraje! S: ¡Jajá, ay como eres! Bailábamos muy juntitos, yo ya la tenía parada, le rozaba las nalgas con mi verga y ella lo disfrutaba, me acercaba su cara, me estaba provocando, en eso le solté un beso, ella solo me miro y sonrió, yo acompañe esa sonrisa y continuamos bailando. Después de ese momento de baile, regresamos a la mesa, tomamos un trago y comenzamos una charla más subida de tono. L: ¡Sarita, la verdad eres muy candente, que suerte tiene ese cabrón!! S: ¡De quien hablas, eh! L: ¡No tienes que fingir conmigo, pero lo repito, que suerte tiene! S: ¡Jajá, si me lo han dicho! Y ya que estamos en eso, ¿es verdad que tú y Aidé ya tuvieron sus quereres? L: ¡Para que te digo que no si es verdad! La Aidé y yo tuvimos unos encuentros, ¡pero hasta ahí! S: ¿Entonces es verdad lo que dicen? L: ¿Que dicen? S: ¿Que estas dotado y haces buenas chambas? L: ¡Jajá, vaya cosas, pues si gustas, puedes averiguarlo! S: ¡Míralo, nada perdido eh, jajá! Inmediatamente que termino de hablar, la mire y me lance a besarla, estaba vez el beso fue muy pasional, nuestras lenguas se entrelazaban fuerte, sus labios carnosos apretaban los míos, ¡por debajo de la mesa mi mano apretaba sus ricas piernas Baje mi lengua hacia su cuello, se lo lamia y besaba, ella gemía suave, ¡puso sus manos en mis entrepiernas y con sus dedos rozaba mi verga, que ya estaba dura por la acción! L: ¡Déjame hacértelo hermosa! S: ¡Pero ya es noche! L: ¡No importa, me ...
... conformo con un solo palo! S: Bueno, ¡pero vamos a un hotel que me quede cerca de casa! Nos metimos a uno cerca de Indios Verdes, ya en la habitación, me di el lujo de empezar a desnudar a ese manjar, le quite sus botas, sus calcetas, luego baje su licra para ver una tanguita roja de hilo, le quite su blusa y su brasear de encaje, la deje totalmente desnuda, ella se recostó en la cama y miro como me despojaba de la ropa, no pudo evitar sorprenderse al ver mi verga, lo dura y grande que estaba, ella me hizo una seña con su dedo para que fuera hacia ella, comencé a besarle los pies subiendo por sus pantorrillas, piernas y perderme en ese tremendo par de muslos, luego con mis manos acariciaba sus duras nalgas, ella me acariciaba la cabeza y me dirigía hacia su conchita! Estaba con poco bello, mi lengua lamio sus labios vaginales, mis dedos empezaron a adentrarse en su pequeña selva, abrí su vagina para meter mi lengua y saborear su clítoris, suaves gemidos lanzaba ellas, como gato lamia ese clítoris, sus movimientos de pelvis me adentraban a su vagina, enrollé mi lengua para entrar más a fondo, seguía apretando sus nalgas y sus pequeñas tetas, que, aunque eran pequeñas, estaban duras y su pezón de color claro cada vez se endurecían más. ¡De pronto su celular sonó y como era su novio o cónyuge, tuvo que responder! S: ¡Bueno! C: ¿Dónde estás? S: ¡Vine… vine a ver a mis hijos! C: ¿Por qué esta tan agitada? S: ¡Agh, es que… salí muy tarde, mmm, y tuve que ...