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Sara la contadora
Fecha: 02/01/2023, Categorías: Sexo con Maduras Autor: subtitulados, Fuente: CuentoRelatos
... correr! Mientras ella seguía su charla, dejé de mamarle su concha y me subí en ella poniendo mi dura verga en su boca, ella mientras seguía hablando con su cornudo, comencé a meterle mi verga en su boca, los ruidos que hacia ponían tenso al cornudo, pero yo acariciando su cabello empecé a meterle y sacarle despacio mi verga, ¡permitiéndole responder! C: ¿Todo bien? S: ¡Mmm, si! C: ¿Sara que pasa? S: Tranquilo... estoy… comiendo una paleta, ¡muy grande! C: Bueno, ¿te regresas con cuidado o te vas a quedar con ellos? S: ¡Si llego, ya duerme... te amo! ¡Que puta! La muy zorra todavía se atrevió a decirle eso mientras se tragaba mi verga, uf, eso me puso más loco, Sarita empezó a devorar mi verga de una forma majestuosa, acariciaba mis testículos con sus tetas, mordía mi glande, chupaba mi cabeza fenomenalmente, era una reina mamadora! No resistí más y me fui directo a penétrala, le abrí las piernas en compas y se al deje ir de un golpe, ella gemía fuerte, apoyándome de sus pantorrillas, me empujaba más y más fuerte, me movía rápido metiendo y sacando mi verga, el sonido de nuestros cuerpos chocando era música para mis oídos. Levante sus piernas y vi su enorme trasero en forma de manzana, uf, inmediatamente la penetré acariciando su par de ricas nalgas, las cuales eran duras y blancas, le besaba los pies, estaban un poco chuecos, ¡pero aun así eran sexis! L: ¡Mamacita, que rico, uf! S: ¡Agh, mi amor, cógeme, cógeme! L: Tienes un culazo, ...
... ¡desde que te conozco te quería tener así! S: ¡Papi eres una bestia y que rica verga tienes! Nos acomodamos de cuchara, mientras la tomaba de la cadera, le besaba su cuello y le apretaba las tetas, ella se movía riquísimo ensartándose prácticamente solita, tomé una de sus piernas y la levante un poco doblándola hacia mí, empecé a moverme suave, el ruido de mi verga entrando era fuerte, ¡Sara ya estaba toda empapada debido al rico trabajo que le estaba haciendo! Sin sacársela empuje a Sara hasta ponerla en cuatro, el hermoso paisaje de su cuerpo, me endureció más el palo, su rico trasero estaba rebotando en mí, le daba de nalgadas y le apretaba el cuello, acariciaba sus nalgas, besaba su espalda, Sarita también se movía riquísimo, el ritmo tomado era muy rico, ¡tanto que ambos comenzamos a corrernos! S: ¡Agh, papi, agh! L. Uf, dios mío, que apretada! S: ¡Esta caliente, está caliente! L: ¡Tómala guapa, uf, toma!!! S: ¡Si dámela, dámela! Aun no reposábamos el orgasmo cuando ella nuevamente se lanzó a mi verga, la metió a su boca de un solo golpe, comenzó a mamármela riquísimo, ¡la introducía enterita! sentía como estaba más allá de su garganta, su lengua lamia fuerte mi cabeza, mordía mis testículos, que chamba me estaba dando la señora de contabilidad! ¡Su rico oral y caricias en mi cuerpo, consiguieron en mí una nueva erección, la tenía durísima como un fierro, Sara sonriente comenzó a subir hacia mí y se acomodó para dejarse caer en mi verga! S: ...