1. Cazadora cazada


    Fecha: 06/01/2023, Categorías: Confesiones Autor: MikeFed, Fuente: CuentoRelatos

    ... trajecito que tenías en la presentación usabas eso, vendías el triple seguro.”
    
    “No Clau, esto es una excepción, nadie me vio vestida así, como nadie vino a tomar champagne a mi departamento.” Me dijo clavándome la mirada.
    
    Serví el champagne, y brindamos por una salida estupenda.
    
    “¿Y las cerezas? Me preguntó.
    
    “Para la cerezas, en realidad, tengo dos opciones, prefiero preguntar por una: ¿Tenés un top para ponerte en vez de la musculosa?”
    
    Ella no contestó y se fue corriendo y volvió con un top, también ultra ajustado.
    
    “Listo, ¿y ahora?”
    
    “Ahora, recostate en el sillón un poco.” Sonriendo un poco se recostó.
    
    “Probemos si te gustan.” Dije y tomé el frasco, y con mis dedos, tome una cereza y la puse en su boca. Y pase mis dedos con marrasquino por sus labios.
    
    “Nunca las había probado así, son mucho más ricas. Y el marrasquino se saborea mejor.” Dijo.
    
    Tomé otra, y mirándola a los ojos, la puse en su ombligo, chorreando marrasquino. Comí la cereza y con mi lengua limpie todo el marrasquino. Ella hizo un suave gemido.
    
    Sin dejar que diga nada, puse dos cerezas, una sobre cada pezón. Comí una y chupé todo el top, luego fui a la otra e hice el mismo movimiento, ahora ella gemía ante cada succión mía sobre sus pezones. La hice sentar, le alcance su copa y bebimos un sorbo.
    
    “Desgraciado, ¿eso es todo?”
    
    “Depende de vos. Cerezas, marrasquino y champagne quedan. Pero podemos llegar a manchar todo el sillón.”
    
    “Seguime, yo llevo las copas.” Dijo ...
    ... y fuimos a su dormitorio.
    
    “¿Qué sigue?” Me quité la ropa quedando solo en bóxer. Y le di de tomar champagne del pico, pero a propósito derrame sobre su cara, su cuello y su pecho, deje la botella y me puse a besarla y chuparla. Ella gemía y se acariciaba los pechos. Fui bajando hasta su pubis y comencé a besar y jugar con la lengua en su clítoris. Ella tuvo un suave orgasmo y me detuve.
    
    “Te gusta jugar fuerte Fernanda. Sos muy ruda vendiendo. ¿Te la bancas en serio?”
    
    “Si.” Dijo dudando.
    
    Le puse dos almohadas bajo la cola, tome el frasco de cerezas y le tiré un poco sobre su clítoris, ella templó un segundo y comencé a chupar. Jugaba con mi lengua con todo. Fui bajando y comencé a chupar y morder sus labios vaginales. Fernanda ya gemía y respiraba agitada. Tire un poco más de líquido y llegó hasta su ano. Primero chupé lo de los labios y luego fui a su ano y lo dejé bien limpio. Ella tuvo un orgasmo bien fuerte.
    
    “Sigo o…”
    
    “Ni se te ocurra parar. No sé que viene, pero no pares.”
    
    “Acordate, vos lo pediste.” Dije
    
    Y separando los labios con mis dedos, metí una cereza en su concha. Ella dio un grito y abrió más las piernas. Seguí hasta ponerle cuatro cerezas. Tome la botella de champagne, tire un poco sobre su pubis y chupe como loco jugando al mismo tiempo con su clítoris. Me acosté y le dije que ponga su concha en mi boca. Chupé un poco, jugué con mi lengua en su ano y le dije:
    
    “¿Ahora que están maceradas, me das cerezas?”
    
    “Hijo de puta, estoy ...