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Cazadora cazada
Fecha: 06/01/2023, Categorías: Confesiones Autor: MikeFed, Fuente: CuentoRelatos
... loca.” “Para ayudar a que salgan.” Dije mientras le iba metiendo un dedo en el culo. Ella dio un tremendo gemido y empezó a hacer fuerza, y dejando salir las cerezas. Me miraba como yo comía las cerezas y se mordía los labios. Cuando salió la tercera se la acerqué a su boca y se la puso en la boca saboreándola y la comió. Me pidió la cuarta y se la di. Sin dejarla pensar, la puse boca abajo, trabe sus manos en la nuca y le dije: “No las muevas.” Tire más marrasquino y champagne en su espalda, y desde el culo fui chupando y lamiendo hacia su espalda. En un punto, mi pene quedó entre sus cachetes y me comencé a mover lentamente. “Resultaste más dócil de lo que pensaba. Pero como buena guerrera que sos…” Y la puse en cuatro patas y sin mediar palabra se la enterré en la concha. Ella gemía como loca, pedía más en cada embestida. Como tenía la botella de champagne al lado, eche un poco sobre su culo, y con un dedo le penetre el culo. “Como te dejas Fernandita, que placer cogerte así, sentirte gozar como gozas.” “Si, gozo como una yegua, por favor, acabemos juntos.” Unos bombeos más, y explote llenando su concha. Me tiré a su lado y la atraje sobre mí. Apoyo la cabeza en mi hombro y suspiró. “Hijo de putas. Te imaginas que algunos ...
... muñequitos he volteado, pero ninguno tan hijo de puta como vos. Me hiciste gozar como yegua, todavía siento algunos orgasmos perdidos. Nunca un tipo me comió la cabeza como vos, me hiciste lo que quisiste yo feliz de la vida dejándote hacer.” “No me dijiste nada de las cerezas.” Dije. “Guacho, te juro que lo que menos me imaginaba era que me las ibas a meter en la concha. Me volviste totalmente loca en ese punto, sobre todo viéndote como te las comías.” Dijo. Nos dimos una ducha, y a pesar que ella quería seguir, logre convencerla de dejarla para otra velada. Me vestí ella me despidió con un beso en la puerta del departamento y el chofer me llevó a casa. El lunes siguiente, estaba trabajando y me llamó desde su celular. “Hijo de puta, me cogiste bien cogida como se te ocurrió, me dejaste caliente sin posibilidad de más, y no sé qué decir si vas a comprar o no computadoras.” Dijo sin decir hola. “Hola Fernanda, buenos días. Tenés que hablar con Sergio Fretes, Gerente de compras. Te paso el contacto.” Y colgué. Le pasé el contacto, lo leyó y la llamé. “Hola Fernanda, ¿cómo estás?, habla Claudio. Sé que es lunes, pero te quiero invitar a cenar el viernes.” “Desgraciado, te quiero matar. Si, cenemos juntos. A la 21 pasa por casa” Y cortó.