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Mario (02 de 22): Un comienzo
Fecha: 14/01/2023, Categorías: Gays Autor: Albany, Fuente: CuentoRelatos
... en un supremo esfuerzo. El dolor que sentí cuando el gordo glande salvo la entrada fue de tal calibre que me pensé que moría, pero solo me contraje y amargas lágrimas salieron de mis ojos, no podía hacerle que se sintiera culpable y gemí solamente enterrando la cara entre la ropa que mitigaba el ruido. -Ya está lo peor pequeño, ahora todo ira más fácil, pero no era así, el tiempo se me hizo interminable hasta que consiguió meterse por entero en mi vientre, sentía el sudor de su pecho mojando los pelos y mi espalda, y el que le resbalaba por la cara y me dejaba al besarme con dulzura la espalda.- -Ahora está toda dentro pequeño, te has convertido en una mujercita. Así estuvo mucho tiempo hasta que la mayor parte del dolor cedió, no todo, pero era soportable, compensaba el dolor al sentirle amoroso y sensible para no dañar a su hembra entregada y sufriente. -Voy a moverme un poco, si te duele me avisas, te follaré con cuidado. Cada vez que se movía era un calvario y yo aguantaba como todo un macho, sin quejarme en voz alta, gimiendo de dolorido y con rabia. Sentía que para él era un esfuerzo suplementario contenerse, su necesidad de hembra ya era muy grande y necesitaba moverse para estimularse la verga y llegar al orgasmo. -Muévete papi. ya no duele, dame verga papi, folla a tu mujer, date gusto con tu hembra, vamos dame fuerte. -ni yo podía creerme mi reacción y creo que él tampoco, pero hizo lo que le pedía y a ratos me follaba salvaje y con fuerza ...
... rompiéndome el culo, o me besaba agradecido antes de volver a entrar y salir sin importarle en el último momento lo que yo pudiera sentir. Era el momento del macho, del semental que tiene que conseguir que la simiente salga proyectada con fuerza para hacer su labor de fecundar, hasta que un rugido fiero escapó de su boca y se contrajo aferrado a mis caderas, con su verga que me llegaba al estomago escupiendo leche y preñando el cuerpo no fértil que lo recibía. -¡Ahhh! Me corro, me corro, toma mi leche maricón, siente como preño tu barriga. ¡Aaummm! -cayo sobre mi espalda temblando, su verga había aumentado de tamaño, temblaba apoyado en mi, empujando para tener la verga bien dentro y que saliera todo el semen de sus huevos, Guillermo en ese momento era la esencia misma del macho. El culo me dolía, me dolía la tripa, las caderas me ardían encerradas entres sus fuertes manos…, y sin embargo, me llenaba una inmensa satisfacción, un placer inexplicable por conseguir que mi papi fuera feliz, aprisionando y teniendo sometida a su niña bajo él. Estaba roto y no me podía mover, su cuerpo me aplastaba, cuando su verga salió de mi culo creo que más que alivio fue un sufrimiento agudo el que me invadió. Guillermo tardó en recuperarse. -Estás bien Marito? -Si papi, muy cansado y no puedo levantarme, me dejas que duerma a tu lado, mañana marcharé temprano, no puedo ni levantarme para ir al baño. -Duerme pequeño, mañana llamaremos a Roman para que te recoja. A pesar del ...