1. Incesto a medianoche e incesto el día de su boda


    Fecha: 15/01/2023, Categorías: Incesto Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos

    ... papá!
    
    -Le di con ganas.
    
    -¡No pares, no pares, no pares, no pares, no pares, no pares! ¡¡Sí!! ¡¡¡Me corro, papá!!!
    
    -Viendo su cara de gozo y sintiendo sus gemidos y su cuerpo temblando debajo de mí le llené el coño de leche, se lo llené tanto que echó por fuera, y echando por fuera quité la polla y se lo volví a comer hasta volverla a poner perra... Cuando vi que la tenía, le di la vuelta, le levanté el culo y lamí desde el coño al ojete, le besé y lamí las nalgas al tiempo que magreaba sus tetas y jugaba con sus pezones. Metí mi dedo corazón en la boca, lo chupé, se lo metí en el culo y se lo follé con él mientras le cogía las tetas con la otra mano. Al quitarlo lo olí y se lo di a oler. Alicia me apartó la mano de su nariz, y dijo:
    
    -¡Quita, quita, guarro!
    
    -Chupé el dedo. Mi hija puso cara de asco, y dijo:
    
    -¡Qué asqueroso!
    
    -Seguí a lo mío. Pasé la lengua por el ojete y al hacerlo sentí cómo se abría y se cerraba... Poco después oí a mi hija gemir y mi polla lloró al no poder entrar en su culo... Luego, cada vez que le metía la lengua dentro el ojete se le cerraba de golpe... A Alicia ya le encantaba, lo que no le gustó fue que le diese un azote en el culo, pues me dijo:
    
    -De pegar, nada, papá. Odio la violencia en el sexo.
    
    -Seguí lamiendo y magreando sus tetas... Cuando le froté la polla en el coño y en el ojete, me dijo:
    
    -¡El dedo sí, la polla no, papá!
    
    -Le metí el dedo medio de la mano izquierda en el culo, el pulgar de la derecha con la ...
    ... palma hacia abajo en el coño y la follé con ellos... Después le volvió a lamer el coño y el culo y a follar su ojete con la punta de la lengua. Alicia me cogió la mano derecha y chupó el dedo pulgar, en el que aún quedaban algunos jugos. Le puse debajo de la nariz el dedo que le había metido en el culo y lo olió, se lo puse en los labios y lo chupó. Eso me dijo que ya estaba preparada y que era tan cerda cómo yo. La cogí por las caderas y le froté la punta de la polla en el ano. Me dijo:
    
    -¡Por el culo, no, cabrón!
    
    -Me decía que no se la metiera pero no hacía nada para evitarlo. Le clavé la cabeza.
    
    -¡¡Maricón!!
    
    -Seguía sin moverse. Se la metí hasta que mis huevos chocaron con su coño. Alicia, se quejó:
    
    -¡Sácala! ¡Me estás haciendo daño!
    
    -La fui sacando poquito a poco... Sacaba un centímetro y lo volvía a meter, dos, y lo metía otros dos, tres y lo metía otra vez... Y así hasta que la polla quedó de nuevo en la entrada de su ojete, Alicia, que nada había dicho mientras se la sacaba, empujó con su culo y metió la cabeza y después la metió hasta el fondo... Al sacarla la sacó cómo la había sacado yo, y me dijo:
    
    -Azota con fuerza mis nalgas. ¡Qué me duela!
    
    -A cada centímetro que sacaba y metía, le daba con la palma de la mano en sus dos nalgas, primero con la izquierda y después con la derecha. Alicia, gozaba cómo una puta al cobrar. Tanto gozó que sacando y metiendo se corrió cómo un pajarito, ya que dijo:
    
    -¡¡Vuelo!!
    
    -Pero el pajarito era un pajarraco de ...
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