-
Incesto a medianoche e incesto el día de su boda
Fecha: 15/01/2023, Categorías: Incesto Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos
... mientras yo le comía el coño sentía un morbo que la ponía a mil. Le dijo, mirándome a mí: -Me gustará que me comieras las tetas, corazón. -"¡Y a mí comerlas!" -Subí besando y lamiendo su vientre. Metí mi lengua en su ombligo... Seguí subiendo y le comí las tetas, pero no de cualquier manera. Mi lengua se movió de abajo a arriba y de arriba a abajo sobre los pezones, los presionó, giró alrededor de ellos, los mordió suavemente. Chupé la areola y después media teta, todo ello mientras las acaricié y las amasé. Luego la besé en el cuello, le mordí los lóbulos de las orejas, le lamí las orejas, la besé en el cuello, besé sus labios sin lengua... Nos acabamos fundiendo en un interminable y apasionado beso con lengua. Luego, Alicia, gimiendo, me miró a los ojos y le preguntó a su marido: -¿Harías un 69 conmigo? -"Sí, haría un 69 contigo y te llenaría las tetas de leche... ¿Te correrás pensando en mí?" -Sí amor, me correré pensando en ti. -Se metió dos dedos dentro del coño, puso el teléfono móvil al lado. Su marido sintió sus gemidos y el chapoteo. "Chof chof chof..." -"¡¿Esos ruidos los hacen tus dedos dentro del coño?!" -Sí, cielito, estoy llegando... ¡Oh! Abre esa boquita. -"¡Que cerda estás hoy! Ya la abrí, alma mía." -Se puso encima de mí, se dio la vuelta, me puso el coño en la boca, cogió mi polla y la mamó. El marido le preguntó: -"¿Qué son eses ruidos, cariño?" -Entre gemidos, le respondió: -Me estoy chupando los dedos e ...
... imaginando que es tu polla. -"¡Chupa, angelito mío, chupa!" -Alicia estaba tan caliente que al limpiarle el coño de jugos y lamer su ojete dejó de mamar mi polla. Se sentó en mi cara, y en un par de minutos se corrió cómo una fuente. Sus jugos fueron a parar a mi boca mientras le decía a su marido: -¡¡Me cooorro!" -El cornudo se iba a correr al mismo tiempo que su mujer. -"!Y yo, amor mío, y yo!" -¡Dame tu leche! -Al acabar de gozar le di la vuelta, me metí entre sus piernas, le agarré la cintura con las dos manos y le lamí el coño de abajo a arriba apretando la lengua contra él y acelerando cada vez más, y más y más, y más... hasta que su marido oyó: -¡¡Me corro otra vez!! -El marido oyó su grito de placer, pero yo vi cómo se retorcía intentando zafarse de mis brazos y de su lengua, de mis brazos porque la cogían con fuerza de su cintura y de mi lengua porque no se separaba del clítoris. Yo no me había corrido y tenía un empalme brutal. La monté y le di caña brava, le di canela fina, le di mandanga de la buena. Mi polla dentro del coño hacía que se sintiera de nuevo el chapoteo. Alicia para no hablar y comerme la boca ponía el móvil de modo que se oyese el chapoteo. El marido no daba crédito a lo que oía. -"¡Te vas a matar a pajas, vida mía!" -Al marido se le debió acabar la batería de su teléfono móvil porque se cortó la comunicación. ¿A pajas? A polvos se la iba a matar, ya que antes de que me corriera se iba a correr ella. -¡Mas fuerte, ...