1. ¡Ay que me corro, papá, ay que me corro!


    Fecha: 15/01/2023, Categorías: Incesto Autor: Kiko, Fuente: CuentoRelatos

    ... rato le dijo:
    
    -Más, mete un poco más.
    
    La metió hasta la mitad y después la folló metiendo y sacando los diez centímetros.
    
    Algo después le dijo Caridad:
    
    -Toda, papá, métemela toda.
    
    Se la clavó hasta el fondo y la siguió follando.
    
    -Dios, se siente tan bien. Necesitaba una polla, pero no tenía que ser la tuya.
    
    -¿Te gusta por el culo?
    
    -Más que por el coño. Mis orgasmos más intensos fueron todos anales
    
    La cogió por caderas y le dio duró. Tiempo después le dijo:
    
    -¡Ay que me corro, papá, ay que me corro!
    
    ¡Y cómo se corrió! Comenzó temblando y acabó orinando y sacudiéndose sobre la cama. Parecía que estaba teniendo un ataque epiléptico.
    
    Cuando su cuerpo recuperó la calma, le dijo Mateo:
    
    -En mi vida había visto a una mujer correrse con tanta fuerza.
    
    Caridad no le contestó, había perdido el conocimiento y dormía plácidamente. Mateo mirando para el coño de su hija la meneó y se corrió sobre sus nalgas.
    
    Ya anocheciera cuando volvió Mateo a la habitación de su hija. Él estaba en bata de casa y traía un spray en la mano derecha, Caridad tenía puesta una camiseta corta de color blanco y unas bragas azules. Al verlo, le dijo:
    
    -¡¿Qué quieres ahora, papá?
    
    -Venía a disculparme.
    
    -Y lo quieres hacer dándome un masaje.
    
    -Sí.
    
    -¿No es un truco para volver a meter tu verga dentro de mí?
    
    -¡No!
    
    -Ok, a ver si haces algo bien.
    
    Caridad se echó boca abajo sobre la cama.
    
    -Te voy a subir un poco la camiseta.
    
    -Sube.
    
    Le subió la ...
    ... camiseta, le echó aceite en la espalda y comenzó a masajearle costillas y espalda mientras hablaban.
    
    -Si viene mamá y nos encuentra así nos mata, papá..
    
    -Es excitante saber que nos podría descubrir.
    
    -Y peligroso. ¿No te estarás empalmando?
    
    -No.
    
    -Si yo fuera un chico ya estarías empalmado.
    
    Le dio una palmada en el culo. Caridad rompió a reír Mateo le dijo:
    
    -Sabes que no me gustan los chicos.
    
    Bajó un poco sus bragas y masajeó sus nalgas.
    
    -No vayas más lejos de ahí.
    
    -No lo haré.
    
    Subió masajeado su espalda, después masajeó espalda y nalgas luego masajeó el muslo derecho de su pierna, el izquierdo... Caridad le dijo:
    
    -Te estás portando muy bien, papá. ¿Cómo te puedes aguantar?
    
    -Es que eres mi hija, si fueras otra chica...
    
    -¿Qué le harías?
    
    Metió su mano dentro de las bragas, le masajeó las nalgas y le bajó las bragas.
    
    -¡¿Qué haces?!
    
    -Me estorbaba.
    
    Masajeó sus nalgas y alrededor del coño, subió masajeando su espalda, bajó y siguió dando masajes a las nalgas, nalgas que al separarlas mostraban su ojete abierto. Le quitó las bragas para masajear sus piernas.
    
    -Estás mejor sin ellas.
    
    -Cómo tú digas
    
    Luego le pasó el dedo pulgar por el corte del coño. Caridad moviendo el culo ligeramente le dijo
    
    -¿Por qué te dejo hacer esto?
    
    -Porque lo disfrutas.
    
    Caridad comenzó a gemir y a mover en culo de abajo a arriba y de arriba a abajo.
    
    -Sí, lo disfruto, lo disfruto mucho, pero es tan raro que te permita tocarme...
    
    -¿Quieres ...
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