1. Balseros (VII): El Mustang amarillo o un balsero con suerte


    Fecha: 16/01/2023, Categorías: Gays Autor: ThWarlock, Fuente: CuentoRelatos

    ... recuerdes de una forma única la adquisición de tu nuevo carro, según me contaste es el primero en este país. Nada, un detalle para ti que estas casi recién llegado. Salud, me dijo y se tumbó a mi lado en tan reducido espacio, luego soltó un suspiro de alivio y bebió y largo sorbo. La potencia de tan fuerte bebida y el sentirme con un hombre medio encueros a mi lado, no tardaron en ponerme nervioso y comenzar a sudar a mares ¿Tienes calor? ¿Bajamos el aire?, Preguntó Rogelio, mientras bebía más de su copa, quítate la camiseta a mí no me importa estamos en confianza, volvió a repetir. Yo no estoy pasando algo tan serio como tú, le dije para entrar en confianza, mientras él se acomodaba más cerca prestando atención, entonces me saqué la camiseta de un golpe. Pero mi novia me dejó por un alemán para poder irse de Cuba; Hace una semana recibí la carta, estoy destrozado, le dije fingiendo angustia. Todas son iguales, me advirtió en tono de experiencia mientras me miraba el pecho sudoroso y se paraba para llenar las copas nuevamente. Se estiró provocativamente, dejando ver unos hermosos bíceps y unos sensuales vellos debajo de sus axilas. Luego se acercó en tono afectivo, me entrego mi copa y me dijo: Bueno, entonces tenemos más en común de lo que pensé; Porque aquella me pego los tarros con mi mejor amigo. Se acomodó nuevamente al lado mío y cruzo uno de sus brazos por encima de mis hombros, acerco su cara a la mía mientras echaba todo su aliento etílico en mi rostro. No te ...
    ... preocupes que todo pasa en esta vida por eso hay que disfrutarla como quieras, este es mi segundo divorcio, y creo que el ultimo. Mira, hasta el Rolex vendí, esa hija de puta no se queda con nada. De hoy en adelante voy a vivir mi vida solo y como me dé la gana entonces me abrazó. Sus brazos rodearon mi cuerpo con virilidad masculina y sentí aquel olor a hombre recién bañado que me inundó completamente, sus manos acariciaron mi espalda y su barba recién salida raspó disimuladamente mi cuello. No pude evitar cierto cosquilleo de la cintura hacia abajo y cuando nos separamos, pude notar cierta erección en su entrepierna. Perdona, me dijo es que llevo como cuatro meses sin contacto físico de ningún tipo. Además, el coñac me pone así. Estiré mis piernas hacia adelante y le dejé ver mi bulto bastante crecido también. A lo que yo agregaba parece que a mí también me pasó lo mismo.
    
    ¿Qué quieres hacer? me preguntó con cierta ingenuidad y desconfianza. Me aproximé a él y me quedé mirando sus ojos, su respiración se agitó y me echó todo su perfumado aliento en mi cara. Haz lo que quieras, me dijo y cerró sus ojos. Besé sus labios, a lo que respondió con deseo loco. Acaricié sus tetillas y jugué con su pecho y con su improvisada barriga. Lo acosté encima del sofá y halé el elástico de su pijama hasta las rodillas con mis dientes. Luego me metí aquella derecha pinga en mi boca y jugué incansablemente con ella hasta que su éxtasis me ordeno que cesara, era mucho más grande que la mía y mucho ...
«12...567...»