1. Una divorciada necesitada


    Fecha: 25/01/2023, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... polla dentro hasta que solté la última gota y después saqué lentamente mi verga del ano de la madura. El viejo, creyendo que ya no había más que ver, se puso su bañador y se alejó de nosotros sin decir palabra. Mientras Claudia y yo nos recuperábamos a la espera de penetrarla vaginalmente, le pregunté:
    
    - Claudia, ¿te importaría regalarme tu tanga? Me encantaría quedármelo como recuerdo tuyo.
    
    - Yo te lo doy sin problemas, pero te advierto de que igual está algo sucio: lo llevo puesto desde esta mañana y con este calor y las veces que he orinado....- respondió ella.
    
    - Por eso no te preocupes - le dije.
    
    Ella se levantó, metió la mano en su bolso, sacó el tanguita negro del bikini y me lo entregó con una sonrisa pícara. Yo no dudé en olerlo delante de ella:
    
    - ¡Ufff! Tenías razón. Huele bien a hembra - le comenté.
    
    En el escueto forro blanco interior del tanga se apreciaban varias manchas de pipí o de flujo vaginal. Guardé la prenda en mi mochila y Claudia me comentó:
    
    - Quiero pedirte algo a cambio.
    
    - Lo que quieras - le respondí.
    
    Ella sacó su móvil del bolso, me fotografió desnudo y a continuación me dijo:
    
    - Túmbate entre mis piernas.
    
    Yo obedecí sin saber las intenciones de la mujer. Entonces ella se agachó colocando su coño a escasa distancia de mi cara, comenzó a grabar con su móvil y a los pocos segundos empezó a brotar de su vagina un interminable chorro de orina que regaba todo mi rostro. Hasta que no echó la última gota no se levantó y me ...
    ... dijo:
    
    - La foto y este vídeo es el recuerdo que me llevo de ti, para poderme masturbar recordando lo de hoy.
    
    Volvió a guardar su móvil y me ordenó que la follara ya por delante, que lo estaba deseando. Yo continuaba tendido en la arena y empapado por el orín de la mujer. Ella aprovechó para manosearme mi polla hasta proporcionarle una cierta dureza. Entonces se abrió de piernas, se separó con las manos los labios vaginales y se agachó sobre mí hasta que mi polla quedó engullida por su coño. Cuando estaba totalmente dentro, comenzó a cabalgar sobre mi pene, mientras sus senos botaban al compás del movimiento. Le coloqué mis manos sobre sus senos y le pellizcaba los pezones. Los tenía completamente tiesos y eran tan gruesos que se le debían de marcar a través de cualquier prenda que se pusiera. Su cuerpo comenzó de nuevo a sudar y las gotas de ese sudor iban cayendo sobre mi propio cuerpo. Ella seguía moviéndose insistentemente y de su vagina comenzó a chorrear flujo de forma exagerada, producto de un orgasmo. Aceleró sus movimientos, ya totalmente cubierta de sudor y con el rostro enrojecido por el esfuerzo y la excitación. Yo ya no aguanté más y me corrí dentro de aquel maravilloso coño depilado. En cuanto sintió mi semen en su interior, Claudia puso cara de satisfacción y comenzó a parar hasta detener por completo sus movimientos. Se tumbó exhausta a mi lado y estuvimos así varios minutos hasta que nos dimos un baño para refrescarnos y quitarnos la arena que teníamos ...
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