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Aprendiendo a follar a su sobrina
Fecha: 26/01/2023, Categorías: Incesto Autor: Kiko, Fuente: CuentoRelatos
... constantemente contra su pelvis y la cabeza de la polla contra tu punto G. Te correrás las veces que quieras. Hay muchas más maneras, pero primero prueba con esa. Los besos y las caricias ya irán surgiendo. Luego está el sexo anal, es un buen broche para terminar, pero no a todas las mujeres les gusta. Marisa no se escondió. -Sería cuestión de probar. Víctor se sorprendió. -¡No jodas, Marisa! -Jodo, bien o mal, pero yo jodo. A ver, tío, suena todo muy bien, pero, ¿y si se corre y se le baja? -Aunque se corra dentro y se le ponga blanda tú la seguirá sintiendo y en nada se le pondrá dura de nuevo. Luego, si le da la polla, follar a cuatro, de lado... Eso ya es cómo os guste, pero hablarlo, coño, decir lo que os apetece en cada momento. -Lo haremos. Víctor le dijo: -Hay algo que no me acaba de cuadrar. -¿Qué es? -Lo que no me acaba de cuadrar es que incites a tu sobrina a follar, no es normal. Le respondió Marisa. -Eso es porque se lleva a matar con mi padre, y todo lo que sea hacerle daño le pone. Es la oveja negra de la familia. Basilio también tenía algo que decir al respecto. -Tu padre ese el cabrón. Tu madre era mi novia, me la quitó y después puso el grito en el cielo cuando la follé al estar casada. -Por eso no fuiste a la cárcel. Víctor le preguntó: -¿Fue un delincuente? -Eso dijo el alcalde cuando me pillo en su cama con su mujer. Marisa estaba descubriendo un nuevo tío, un tío putero, pero no tan mala ...
... persona cómo le había dicho su padre. -¡¿No robaste en su casa?! Ahora fue Víctor el que le respondió a Marisa. -Bueno, robar, robar, le robó la mujer -De eso nada, chaval, se la cogí prestada. Bueno, parejita, en vuestras manos está el ser o no ser. Yo me voy a dar un paseo. Basilio dejó sobre la mesa el importe de la cerveza con propina incluida y se fue. Tres días después, en sábado, estaba Basilio haciendo churrasco en una parrilla en el jardín trasero de su casa cuando sonó el timbre de la puerta. A pecho peludo al descubierto fue a abrir y se encontró con su sobrina, que le preguntó: -¿Puedo pasar? Marisa traía puesta una camiseta blanca en la que se marcaban sus gordos pezones, lo que le dijo que no llevaba sujetador, y un short que dejaba ver sus largas y morenas piernas y calzaba sandalias. Se apartó de la puerta y le hizo hueco para que pasara. -Pasa. -Huele bien. -Estoy haciendo churrasco. -¿Invitas? -Invitada estás. Marisa echó a andar por el pasillo. Basilio miraba cómo sus pequeñas nalgas iban de un lado al otro. Llegaron a la parte trasera, que estaba amurallada y no se podía ver nada desde fuera. Marisa fue a la parrilla, comenzó a darle la vuelta a churrasco, y le dijo: -¿No me preguntaste a qué venía, tío? Basilio la besó en el cuello y le metió una mano derecha dentro del short. No llevaba bragas. La mano pasó entre sus nalgas y le tocó el coño, y le dijo: -A que te aprenda a follar. -Y a que me folles bien ...