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El primo disfruta ser cornudo, la prima goza
Fecha: 01/02/2023, Categorías: Incesto Autor: Lobo Feroz, Fuente: CuentoRelatos
... cuida y preserva mi virginidad, había otro camino para el final feliz: El sexo anal. Fue mi primera vez. Los viajes se hicieron algo recurrentes y prolongados, pasamos la noche juntos, teníamos sexo al despertar, al medio día y por la noche, me enseñó toda la variedad de posiciones, experta en sexo oral y juegos eróticos, siempre con el final feliz dentro del ano”. Dice mi primo: - En nuestros comienzos, repitió la experiencia con su primo, me costaba desvirgarla, respeté su voluntad, esperando sus tiempos. El sexo anal seguía garantizando mi placer y su virginidad. Me costaba creerle que con tantas relaciones su primo no la hubiera desflorado, sobre todo cuando refiere que, estando desnudos, él sentado en el sillón y ella sobre sur rodillas, hmmm. Sus relatos me hacían desearla con mayor fuerza e intentar penetrarla, pero su habilidad puede con mis ganas, hábilmente logra moverse de modo que no consiga entrar en su conchita, y otra vez vaya por el culito. Siguió desgranando lo que hablaban en la intimidad sexual: Seguía husmeando en la sensualidad de su memoria, que sus aventuras me excitaban a mil, lubricando y potenciando una sesión de buen sexo, eso la incentivó a seguir contando otra experiencia ya siendo mi pareja: Hubo una ocasión que se concretó cuando ella debió trabajar entre semana en una localidad algo alejada, allí comenzó a asistir a un gimnasio, donde ofrecían masajes reductores, el dueño del mismo era quien los aplicaba, que como es fácil deducir, ...
... buen físico y atractivo. No escatimó en detalles que tanto me excitaban, dijo que estando tendida sobre la camilla, en ropa interior, comenzó a masajearla, sin cuidado rozando la parte interna de los muslos, llegando a frotar el sexo, al poner las manos en las nalgas para elevarlas, también subían los calores de la excitación, sobre todo cuando sus dedos, recorrían el interior de los cachetes frotando el culito. Viendo que la curiosidad encendía mi libido, se animó a seguir contando, dijo que el tipo le proponía que para mayor comodidad se quitara la tanga facilitando el masaje de las nalgas. De ese modo pasó del interior de los muslos a los glúteos, el roce descarado de los labios aprueba, que siga el roce placentero en la vulva, agitándola en un jadeo permisivo camino a la gloria. Al terminar ese trabajo dejó de ir al gimnasio, ese fue el punto que ella puso a su sensual relato, mi fantasía quedó completando los espacios en blanco. Me tenía totalmente excitado, sin concretar el sexo total, sobre todo entendiendo que su mente y sus sentidos no eran vírgenes, desde ahí comenzamos a tener sexo sin ninguna restricción. Conseguí penetrarla, desvirgarla, al mismo tiempo que comenzamos a crear fantasías, la principal era la del encuentro con el primo y que pudiera concretar la asignatura pendiente y contármela. Por esos tiempos ya nos habíamos casado, con la intensidad a full, seguimos la masturbación mental del juego de las fantasías, incentivándola para que te llamara, con ...