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Mi nueva madre
Fecha: 02/02/2023, Categorías: Incesto Autor: Erothic, Fuente: CuentoRelatos
... cuando quería comprarse algo. Un día estábamos ella y yo solos en casa. Yo estaba en el comedor haciendo algunas cosas de la universidad en mi portátil, cuando ella hacía sus ejercicios en la sala justo frente a mí. No podía quitarle la mirada de sus nalgas, la muy desgraciada sí que se cargaba un buen trasero, bien parado en esas mallas ajustadas color lila que no dejaban nada a la imaginación, presumiblemente sin ropa interior o una muy pequeña en su caso, pues no se le marcaba en la ajustada ropa, ni en su top blanco, dejándome ver sus levantados pezones dibujados bajo la elástica tela a punto de reventar por sus voluptuosos senos, incluso marcando sus labios vaginales cada vez que hacía alguna sentadilla o estiraba sus piernas hacía atrás con las manos al piso. Entonces, comencé a sentir como mi pene se inflaba bajo mis pantalones cortos. Me puse un poco nervioso, pero no me preocupaba. No era que me importara mucho. Miraba a mi nueva madre haciendo sus estiramientos, parándome la cola para que pudiese observarle hasta el más sutil detalle de su perfecta circunferencia. No sé si lo hacía a propósito y si lo zorra le salía natural, pero no había manera de disimularlo. Cuando terminó, me puse de pie y le desfilé por enfrente con toda la polla parada levantando la tela de mi ropa. Sabía lo guarra que era, de inmediato se clavó su mirada sin disimulo, comprobando lo zorra que era. Desde ese día me divertía desviando su mirada al levantarme la paja frente a ...
... ella, aún sin importarme que estuviese con papá. Me deseaba, seguro estaba que preferiría un cuerpo más joven y fornido como el mío, en vez del cuerpo mi padre, quien lejos había dejado sus días de gloria. En la sala, mirando la tv, le mostraba mi erguido miembro bajo mis pantalones. O en mi habitación, paseándome en pelotas con la puerta abierta cuando papá no estaba, para que me pudiese observar completamente desnudo mientras ella estaba en la sala. Le gustaba, no podía negarlo. Caza en casa Otro día regresaba de la escuela más temprano de lo habitual. Una falla en el sistema de suministro de agua potable nos dejaría el día libre. Al llegar a casa, me disponía a recostarme en mi cama e intentar recuperar sueño por la desmañada vana del día, cuando escuché ruidos provenientes de la habitación de mi papá. Sabía que era ella, no había nadie más, pero los sonidos eran extraños, se escuchaban como pequeños quejidos. En un principio, ingenuamente creía que estaba haciendo sus ejercicios, pues se oía justamente así. Pero entonces exclamó un agudo gemido de placer, y ahí lo supe todo. Se estaba masturbando. Entonces me acerqué a su recamara silenciando mis pasos tanto como podía. Aprovechando mi inadvertencia, me escabullí hasta su puerta, cual para mi suerte tenía entreabierta. Ahí, me asomé y la vi. Estaba completamente desnuda recostada en su cama a piernas abiertas y tocándose con ambas manos en todo su sexo. Por la perspectiva no podía ver más que sus pies, ...