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El caballito del diablo (Parte II)
Fecha: 08/02/2023, Categorías: Infidelidad Autor: Maligno, Fuente: CuentoRelatos
... pida. Dije seguro dejando salir un poco el enfado por aquella estafa. -pero, pero... quiso interrumpir y le calle con un ruidoso shhhh. -tu solo vas a poder pedir que me detenga una sola vez. Lo haré pero, me iré de inmediato. Le dije al marido que ya empezaba a asumir las astas. -y tu solo podrás pedir que me detenga en lo que haga solo dos veces. Después me iré. Ambos se vieron a las caras y me pidieron hablarlo en privado. A lo que respondí con un movimiento de cabeza de lado a lado. Mi vénganla estaba tomando cuerpo ahora y se me notaba por la gran sonrisa que dejaba ver mis dientes como una hiena hambrienta. -lo que pidas. Dijo ella segura sin importarle su marido. Él se asombró y quedó en silencio. No parecía tener opción por la actitud de ella y no tuvo otro remedio que opinar. -no le hagas daño. -nada de eso querido Bambi, ella solo va a disfrutar como la puta que es y tú me vas a asistir para que no se le olvide jamás. Me sujete los testículos porque me sentía muy cargado ahora y sabía que debía dejarlo salir pronto. Me paseé por el recibidor unos segundos como ocupando mi nueva casa. Fui directo frente al señor y le entregue el anillo en sus mano y le dije, -póntelo en la boca. La agarre por las caderas y la bese con más ganas ahora a centímetros de su esposo que nos miraba admirado mientras tomaba el anillo de su mujer como píldora. No tardó en darse cuenta que estaba sucio pero sospecho que no sabía con que, aunque le sorprendió ...
... ver ese anillo en mi poder. Ella cerró los ojos y me besaba como si quisiera meterse por mi boca. Podía verla como lo miraba a ratos sin compasión ni pudor. El se quejaba en silencio al verla como se contorneaba imprudentes contra mi. Ella se notaba expectante ante lo que sucediera, lo vigilaba mientras veíamos cómo se calentaba a una cuarta de nosotros. Lo veíamos a los ojos sin decir nada y el solo podía verla a ella. Ella lo dejaba ver lo mucho que le gustaba que le mordiera la boca y besara el cuello en medio de apretones de culo y forcejeos suaves entre los dos -ponte detrás Bambi. Esta puta quiere tener una polla entre las nalgas y tú se la vas a dar. Solo podrás agarrarla de las caderas y nada más y no le levantes el vestido. El obedeció en silencio pero apresurado por ir detrás. Ella soltó un hilo de voz al oírme reclamarle a su marido. No tardo en empujase contra el como un imán a un pedazo de hierro. Ella perdía la conciencia por segundos. Se confundía entre la realidad y los relatos que la calentaban a solas. Su esposo obedecía como buen peón y seguramente disfrutaba de las buenas nalgas de aquella hembra madura. Ella meneaba el culo como zorra en celo y él se atravesaba bruscamente contra el relieve de sus nalgas. Ambos jugaban a estimularse con el otro. Le tome de las mejillas con una mano y le apreté haciendo saltar sus labios y captando su atención. Me veía como un animal justo antes de ser cazado. Sus cabellos desordenados adornaban su ...