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El caballito del diablo (Parte II)
Fecha: 08/02/2023, Categorías: Infidelidad Autor: Maligno, Fuente: CuentoRelatos
... cara y la hacían ver ordinaria. Sus manos me agarraban los brazos y me los acariciaba con vició mientras le daba gusto a su marido. -me has engañado zorra. Le dije con ira viéndola a los ojos. -me has puesto más cachondo a cada paso y caí en tu trampa. El marido escuchaba atento sin perder el ritmo y me veía. -has usado a Bambi pero ya sabias que cooperaría y lo metiste en esto. Que debo hacer contigo? Le decía a sólo centímetros de la boca, susurrando mi aliento en sus labios de mentirosa. Dos bofetadas alarmaron al marido que le hicieron perder el ritmo por un instante pero no se detuvo. Ella gemía sin remedio y me apretaba los brazos empinada contra la polla de Bambi. -lo has hecho bien puta. No es así Bambi? Le dije a ella pero clave mi vista en la cara del señor y seguí. -La muy puta te ha despejado el camino. Mientras saque del bolsillo la tanga de la esposa y se la mostré poniéndosela en el hombro a él. -súbele el vestido y nalguéala por mi 10 veces. Se lo merece no? -por puuuta! Rezongó con rabia y placer para obedecer de inmediato contando cada una de las sonoras caricias en el culo desnudó de aquella mujer. Con la numero dos le solté la cara y sin más agarre su escote con ambas mano y estiré a los lados con fuerza, desgarrando la tela sobre ...
... sus hermosas tetas que le colgaban suaves por lo empinada que estaba. Note un gesto en su rostro cuando se mezclaba el sonido de la tela rasgarse y el golpear del marido que juraría que sus piernas chorrearon sin aviso. Ella perdida en sentir se quejó tan deliciosamente que el señor y yo nos vimos con gesto de triunfo hasta que llegó la décima. La empujé contra mi separándolos y le di una vuelta para verla unos segundos. Yo ahora al lado del marido y mi aliado. Me acerqué y desgarre más el vestido pero no del todo. Y volví al costado de mi lacayo. Lo vi y entendió rápidamente y se le abalanzó a romperle todo el vestido con furia hasta que quedó desecho entre sus manos. Tuve que separarlo o habría seguido sin control. Le hice para atrás y ella se quedó quieta aunque inquieta. Su pecho parecía locomotora subiendo y bajando con respiraciones rápidas pero profundas. Ahora nos miraba con miedo, pasión y mucha obediencia. Yo tomé a Bambi y le dije. -está hecha una zorra tu mujer no? El asintió, tenía cara de acecino en serie, lascivo y animal. Ella debió notar las miradas irrespetuosas y llenas de ganas de ambos peque poco a poco recobró la soberbia que tenía cuando llegamos a ese lugar. Las cosas estaban claras ahora si empezaríamos a follar... Continuará...