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La madura de Relaciones Humanas
Fecha: 14/02/2023, Categorías: Sexo con Maduras Autor: subtitulados, Fuente: CuentoRelatos
... y sus labios vaginales, mis manos acariciaban sus firmes nalgas, ella gemía y se movía como lombriz, eso me la ponía cada vez más dura, ya en el calor del momento, empecé a devorar su vagina, la comía como hambreado, como si nunca hubiera comido y su tesoro era mi primer alimento en años, sus manos apretaban mi cabeza, con mis dedos empecé a masturbarla jugando con su clítoris, Lidia gozaba mucho, estaba claro que no tenía sexo desde ya hace tiempo y parecía su primera vez. Algo despertó en ella que se lanzó sobre mí y me quito el bóxer y de inmediato empozo a trabajar mi dura verga, la cual ya lanzaba fluidos seminales, se incoó y yo sentado observaba como lidia tragaba mi verga, su lengua chupaba desde mi ano a mi cabecita, me mordía los testículos y jugaba con mi prepucio, apenas si le cabía en la boca, ¡pero la hermosa dama no quería dejar de comer mi grande animal! L: ¡Lidia, que rico chupas, uf! LV: La tienes sabrosísima, ¡de haber sabido antes! L: ¿Que, ya hubieras estado conmigo? LV: ¡Si, ya sería mi marido, jajá! L: Uf, que rico, ¡esto lo querría todos los días! LV: ¡Con gusto te complacería! ¡Me daba tremendo placer su chamba, yo la miraba extasiado, ella me miraba y desafiantemente me mordía la verga, yo aguantaba como buen masoquista, lo cual ella me premiaba tragándosela toda por unos segundos maravillosos! Luego de comer mi verga yo continúe sentado y ella subió mirándome de frente y se ensarto sola, se metía poco a poco mi verga y ...
... después tomándome de cuello, empezó a moverse majestuosamente, su movimiento era maravillosos, me mostraba la experiencia que tenía y estaba claro que, si no tenía sexo es porque no quería, ¡la vieja era una experta en cabalgar! L: ¡Mamita, como te mueves dios mío! LV: ¡Que grande y dura, me lastima pero que rico es tenerte, uf! L: ¡Muévete, muévete rico! LV: ¿Te gusta nene, te gusta? L: Me matas, ¡me encantas! Me incline un poco hacia atrás, ella se giró y empezó a darse de sentones, en lo que hacía eso, sus nalgas eran apretadas por mis manos, también le jugaba un poco su clítoris y sus tetas, gemía fuerte, estaba claro que se estaba desahogando con todo y mi verga le estaba ayudando mucho. La acosté y le levanté las piernas y la ensarte así, ella se abría las nalgas para recibirla toda, le besaba las piernas y le mordía sus pies, ella me abrazo el cuello con los mismos y la cargue como si fuera un bultito, era maravilloso el placer, esa pose me encantaba, mi verga entraba toda y al mismo tiempo como la estaba cargando podía chuparle sus ricas tetas y darle besos en su boca. LV: ¡Que rico, uf, Luis, que rico! L: ¡Lidia, eres monumental, como la comes! LV: ¡Sigue nene, no pares! Así cogiéndomela la llevé hasta su cama, donde la acosté y la cogí “normal”, ella abría sus piernas y me permitía moverme fuerte, le mordía las tetas más duro y su cuello, ella me abrazaba y arañaba la espalda, los dos nos entendíamos bien en la cama y es que, aunque ...