1. Mi tía Sandra paga mi silencio con sexo


    Fecha: 21/02/2023, Categorías: Incesto Autor: subtitulados, Fuente: CuentoRelatos

    Tengo una tía, su nombre es Sandra, es el típico familiar que nadie quiere y es en serio, ella es déspota, mandona, grosera y todas las malas actitudes y aptitudes que puede haber, pero bueno, ella es esposa de mi tío, el menor de los hermanos de mi madre.
    
    Cabe señalar que, aunque por dentro es una basura, la tía Sandra físicamente esta de diez, en serio, aun hoy a sus 48 años, luce espectacular, ¿cómo le hace? Solo dios sabrá, es dueña de un trasero grande parado, de esos que quieres morder y apretar con desesperación, sus tetas son grandes y paradas y no duda en lucir sus escotes mostrando de que está hecha y sus piernas ¡dios mío! En serio, le dediqué muchas pajas en mi adolescencia.
    
    Pero esto sucedió justo cuando cumplía yo 21 años, en ese momento la tía tenía 32 años y como saben, a esa edad era un deleite mirarla en minifalda, la muy perra pasaba moviendo las nalgas cuando todos jugábamos futbol o los más adultos estaban tomando cerveza en la esquina, le encantaba ser el centro de atención, por ello creo venía el odio hacia ella, se corría el rumor que ella cada vez que podía corneaba a mi tío, de hecho a veces en mis fantasías, la imaginaba dándose sentones en un negro vergón, eso me hacía sacar chorros de semen, pero bueno, volviendo a lo acontecido aquel día, yo salí a comprar unas cosas para celebrar mi cumpleaños, pero fue justo cuando pasaba por un motel, que ella salió de ahí, nada más y nada menos que con un amigo de mi tío!
    
    Ambos se me miraron ...
    ... atónitos, yo los miré con ganas de insultarlos, pero me ganó más el ver a mi tía con ese sensual minivestido que mostraba sus ricas piernas, así que solo la saludé y me retiré.
    
    Una vez que llegué a la casa, no poda sacarme los pensamientos lujuriosos que tenia de ella, la imaginaba, mamándole la verga a aquel tipo, cabalgando, pidiéndole que se la metiera con todo, así que decidí ir a pajearme para saciar mis ganas, total había decidido no decir nada, ya que no me correspondía.
    
    Estaba a punto de jalármela pensando en ella, que justamente recibí una llamada:
    
    S: Luis, ¿oye que haces?
    
    L: En mi cama, ¿por?
    
    S: Lo que viste, ¡no es lo que crees!
    
    L: ¿Así? ¿Pues qué creo?
    
    S: ¡Es que bueno, el tipo me obligó!
    
    L: Tía, no soy idiota, tengo la suficiente experiencia para darme cuenta que ahí, no había nadie obligado, si me disculpa tengo que continuar con lo de mi cumpleaños, ¡nos vemos!
    
    S: ¡Espera!!! ¿No dirás nada?
    
    L: ¡No lo sé, tal vez si!
    
    S: ¡No!! Vamos, hagamos un trato, ¡qué quieres de mí!
    
    Inmediatamente el morbo se apoderó de mi mente, mi verga se puso aún más dura cuando tuve una gran idea.
    
    L: Bueno, sabe, necesito que venga a mi casa, la espero en 15 minutos, le dejaré abierto, mis padres no están, usted pase cuando llegue, ¡ahí negociaremos!
    
    S: Ok, ¡voy para allá!
    
    Inmediatamente subí a mi cuarto, lo limpié y me desnudé por completo. Mi idea era obligarla coger conmigo y algo me decía que esta era mi oportunidad.
    
    La tía Sandra llegó ...
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