1. Mi tía Sandra paga mi silencio con sexo


    Fecha: 21/02/2023, Categorías: Incesto Autor: subtitulados, Fuente: CuentoRelatos

    ... puntual y escuché su voz al entrar, ella subió hasta mi cuarto y al entrar, gritó y vi como sus ojos se abrieron al verme desnudo en mi cama.
    
    S: ¡¿Qué es esto?!!
    
    L: ¿Qué?, ¡le dije que negociaríamos!
    
    S: ¡Cabrón!! ¡Tapate!
    
    L: Mire, se lo pongo fácil, yo mantendré mi boca cerrada, con la condición de que cojamos…
    
    Ella me miró enfada y trató de irse, incluso me insultó, pero yo la miraba acariciándome mi verga que estaba súper dura.
    
    L: Bueno, yo pensé que quería negociar, entonces hagámoslo, ¡váyase y yo me encargo del resto!
    
    S: Maldito escuincle, ¡sabes que soy la esposa de tu tío!
    
    L: ¡Ahora si eres su esposa!, vaya hace un rato más que su esposa parecías una cualquiera, ¡tal vez debo decirle!
    
    S: ¡No!!! ¡Carajo!!!
    
    Mi plan estaba saliendo a la perfección, ella estaba acorralada, quién iba a decir que se me iba a poner en charola de plata y que todo estaba saliendo de maravilla.
    
    S: Ok, te dejaré montarme, ¡pero solo esta vez!
    
    L: ¡Con una tengo!
    
    La tía Sandra se paró frente a mi cama y lentamente dejó caer su sensual vestido, mostrándose solo en tanga, ¡dios mío! Que cuerpo más delicioso, sus tetas eran perfectas, grandes y con un enorme pezón, sus piernas estaban torneadas y sus ingles se veían de antojo, se dio vuelta y me permitió ver sus ricas nalgas, mi verga se endureció más.
    
    Le indiqué con mi dedo que la quería encima de mí, ella con muecas de coraje obedeció y subió sobre mí, yo apretaba sus piernas, sus nalgas, sus tetas, ella ...
    ... cerraba los ojos, eso me puso más cachondo, tomé sus duros y negros pezones y los devoré como recién nacido, su respiración era agitada, estaba nerviosa, pero notaba una ligera satisfacción mientras mi boca se comía sus tetas.
    
    Besaba su cuello, la acosté y me dispuse a saborear su cuerpo, mi lengua recorría de su cuello hasta sus pies, deteniéndome especialmente encima de su tanga, oliendo su olor a semen ajeno y vagina, eso me encantó, besé su espalda, lamí sus duras nalgas, incluso le di pequeñas mordidas, mi fluido pre seminal estaba a tope.
    
    L: Que buena estás tía ¡uhm!!
    
    S: ¡Eres un degenerando!
    
    L: ¡Somos!!
    
    S: Dios, ¡ya acaba con esto!
    
    L: Pues aun no, vamos, mámela, ¡mámala como se la mamas a otros!
    
    S: ¡Dios mío!
    
    La tía no tenia de otra, así que me acosté y ella bajó a mi verga, al principio solo la ponía en su boca, llenándose de mis fluidos, fue entonces que la tomé de la cabeza y a la fuerza le fui introduciendo mi verga.
    
    L: Vamos, uhm, no me vengas con esto, vamos, ¡o mi tío sabrá lo puta que eres!
    
    Ella suspiró y empezó a mamármela delicioso, mis sospechas eran ciertas, la tía mamaba riquísimo, lamía mi cabeza y mi mástil, me mordía las bolas, se lo tragaba hasta que se ahogaba, se sentía fenomenal, ver como mi verga desaprecia en su boca, yo disfrutaba de mi ganancia obtenida.
    
    S: Uhm, ¡es grande!
    
    L: ¡Claro, uhm, que rico lo haces!
    
    Poco a poco Sandra se clavó en la acción, sus mamadas eran más deliciosas, sentía sus manos acariciarme ...