1. Mi tía Sandra paga mi silencio con sexo


    Fecha: 21/02/2023, Categorías: Incesto Autor: subtitulados, Fuente: CuentoRelatos

    ... las nalgas y mi abdomen, yo le acariciaba sus ricas nalgas y con mi mano acariciando su vagina descubrí que ya estaba mojada, la puta ya estaba excitada y le gustaba tragarme.
    
    La acosté en la cama y abrí sus piernas, le hice a un lado su tanga y coloqué mi cabeza en la entrada de su vagina, ella aun cerrando los ojos, respiraba aceleradamente, me agaché hasta que su cara y la mía estaban frente a frente y entonces lentamente la fui penetrando.
    
    Apretaba riquísimo, yo jadeaba al sentir como su vagina me devoraba la verga, comencé con suaves movimientos, me hacía para atrás y la metía con fuerza, eso la hacía gemir y retorcerse, sus pezones estaban súper duros, le besaba su cuello, le apretaba su cabello, me comencé a mover con fuerza, esto la hizo gozar, con sus piernas empezó a abrazarme y sus manos a acariciarme, estaba disfrutando mi verga.
    
    L: ¿Te gusta?
    
    S: ¡Ah, uhm, si!
    
    Le levanté sus piernas y en esa pose me movía más rápido, miraba como mi verga desaparecía en su coño, también me daba gusto acariciando sus piernas, esas piernas que tantas pajas me hicieron hacerme.
    
    Le doblé las rodillas hasta que casi chocaban con su frente, sus nalgas se veían fenomenales, las apretaba con desesperación y me apoyaba de ella para seguir penetrándola, esa pose finalmente la desató, ella abrió los ojos y miraba como mis 21 cm de verga la tenían bien ensartada.
    
    S: ¡Ah, si, uhm!!
    
    L: ¡Que rico!, uhm!
    
    S: ¡Mas, uhm, así!
    
    L: Sabía que no te resistirías, ...
    ... ¡uhm!
    
    Seguía moviéndome con fuerza, ella gemía y me arañaba la espalda, Sandra gemía y también movía rico su cuerpo, se sentía fenomenal, no era la primera tía que me cogía, pero si era la mejor.
    
    La puse en cuatro y acariciándole las nalgas la penetré fuerte, le apretaba la espalda y parecía un toro loco, la montaba toscamente y con fuerza, ella movía rico su cuerpo, que delicia tener a mi tía en cuatro, mi verga era tragada por completo y su vagina estaba súper mojada, ella estaba a punto de venirse, al igual que yo.
    
    S: ¡Ah, sí que rico, uhm!
    
    L: ¡Ah, ah, tía!!!!
    
    S: ¡Vamos, dámela, dámela papi!!
    
    L: ¡Es la mejor!!!
    
    Bastaron unos movimientos de cadera en conjunto, para que comenzara a llenarla de semen, ella se movía rico y el orgasmo era de lo mejor, a esa edad jamás me habían hecho sentir así y mi tía me estaba dando el mejor orgasmo hasta ese momento.
    
    Quedé encima de ella como perros pegados, ella aún se convulsionaba por los espasmos que le había generado, pero yo gracias a mi juventud aún estaba duro, a lo que ella me pidió que me acostara, ya que me iba a dejar seco.
    
    Me acosté y Sandra subió a cabalgarme, empezó dándose unos buenos sentones, es verdad que me sacaba el aire, pero la sensación de cómo se tragaba mi verga con su coño era genial, la mejor en mi vida, mientras yo aprovechaba a acariciarle sus muslos, sus nalgas y morder sus pezones.
    
    S: Ah, ¡Luis, que buen macho eres!
    
    L: ¡Dios, que rico coges tía!
    
    S: Para estar joven tienes una buena ...