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Mi primer masaje Nuru
Fecha: 21/02/2023, Categorías: Incesto Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... tampoco lo haré. Te lo juro. Mi tío estaba inmóvil, solo miraba mis ojos y después hacia mi canalillo. - Haremos como si no nos conociéramos. - le dije. - Pero eso no puede ser, mi niña. Te conozco desde que naciste. - No soy ninguna niña. Y sé que te gustan mis tetas. -añadí de sopetón al tiempo que desataba el nudo de mi batita dejándola caer al suelo. El conjunto negro de sostén minúsculo y braguita tanga, eran más que seductores. Él ya me había visto en bikini, pero con ese conjunto sexy debía parecerle una mujer. Miraba extasiado a su sobrina con esa lencería y mis tacones. - Paula. - intentaba hablar. - Ya me han dicho que te vuelven loco las tetas grandes. Y las mías especialmente, ¿a que sí? - le insistí llevando su mano hasta mi pecho. Él inmediatamente lo soltó como si le hubiera dado un calambre. Yo seguía sosteniendo su muñeca y mirando sus ojos asustados. - ¿No quieres que te haga ese masaje, tío? - Pues no, Paula, creo que no es buena idea, como comprenderás. - ¿Qué pasaría si en lugar de ser yo la masajista, hubiera sido otra chica? Hoy soy ella, la que elegiste: una morena de grandes tetas, ¿No es lo que has pedido? - No, Paula. - Podemos hacer como si realmente no fuéramos tú y yo. Sería lo mejor. - ¿Por qué? - Si te vas sería un error. Primero sería malo para mí, porque perderé este trabajo ya que estoy a prueba, imagínate que mi primer cliente se marcha a los cinco minutos… y después tú. ¿Qué le vas a contar a ...
... papá? ¿A la tía? ¿Qué te fuiste de este sitio al que vienes mucho porque era tu sobrina la masajista? Dejé esa pregunta en el aire, pero no pude evitar ver la cara de su tía, además a la que quiero mucho también, pero el escándalo sonaba mayúsculo para los dos. - Pero no podemos hacer eso tu y yo, princesita. - me dijo él con ese diminutivo con el que siempre me llamaba. - Pues, lo mejor es que nos relajemos. - le dije muy segura, aunque nerviosa perdida. - ¿Cómo?, ¿Estás loca, Paula? Sin duda yo estaba como un flan, pero el hecho de imaginar que mi primer masaje fuera con mi querido tío, me daba un aliciente más, porque le adoraba y siempre había visto en él, a mi novio virtual, a ese hombre con el que toda mujer quiere estar, guapo, atento, simpático, amable, inteligente, con un cuerpo cuidado… y su cara tan dulce... - Ven…- le dije tirando de su mano llevándole al medio de aquella estancia. En medio de la sala, con mucha más luz, podía verme ataviada con ese conjunto negro y mis tacones, algo que le hacía sentirse más nervioso y pude percatarme del bulto que marcaba su pantalón. Le sonreí, respiré hondo y después, sin darle tiempo a nada, me giré lentamente para que me observase. Evidentemente, la mirada de mi tío se dirigió a mi conjunto negro tan reducido. Allí con más luz me pudo ver desde muy cerca, diciendo: - ¡Dios, Paula, hija! - ¿Te gusta? - Sí, pero…yo... - Schssss- le dije poniendo mi dedo índice en su boca. A continuación solté ...