1. Mi primer masaje Nuru


    Fecha: 21/02/2023, Categorías: Incesto Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... el broche de mi sujetador negro dejando mis pechos tapados con mi mano y esa prenda sin otra sujeción.
    
    - ¿Entonces te gustan tetonas, como yo? - le pregunté mimosa.
    
    Él no respondía aunque en ese momento estaba segura de que deseaba que mis manos soltaran esa prenda.
    
    - ¿Te las has imaginado alguna vez?
    
    - Sí - respondió tímidamente alegrándome de saber eso y que pudieran ser fruto de sus fantasías o masturbaciones.
    
    - Pues aquí están. - dije dejando caer el sostén al suelo.
    
    Sus ojos completamente abiertos se dirigían a cada uno de mis pezones erectos. Sin duda estábamos avergonzados ambos, pero también muy excitados.
    
    - Vamos, tío Fer, ahora desnúdate tú. ¿O prefieres que lo haga yo? - añadí acercándome a pocos centímetros de él.
    
    - Yo…
    
    Viendo que seguía bloqueado, no le dejé más tiempo de reacción y le fui soltando los botones de su camisa, de forma sensual y parsimoniosa, para dejarla caer por su espalda. Luego, mirándole fijamente a los ojos tal y como indicaba el manual de una buena masajista “Nuru”, desabotoné sus pantalones y los bajé por sus muslos de la forma más sensual. Luego volví a mirarle a los ojos y vi un brillo especial en los suyos, mezcla de miedo y de excitación, lo mismo que seguramente me estaba sucediendo a mí, pero me envalentoné y seguí dispuesta a hacer mi trabajo. El bulto de sus calzoncillos indicaba que aquello le estaba gustando y fui entonces decidida a quitarle la última prenda hasta dejarle desnudo. Su polla como un ...
    ... resorte me apuntó desafiante.
    
    - ¡Vaya tío, parece que hay alguien que se alegra de verme! - intenté bromear, pero estaba nerviosísima, además de excitada, notando mi coño palpitante.
    
    - Es que nunca te había visto así …
    
    - Bueno, me has visto en bikini, alguna vez, incluso desnuda, cuando me bañabas
    
    - Ahora no es lo mismo, cielo. Eres una mujer.
    
    - ¿Mejor o peor?
    
    - Mejor, claro.
    
    - Yo también celebro verte así, desnudo y con esa erección. También la imaginé muchas veces - añadí, algo que produjo un leve movimiento ascendente de su pene erecto.
    
    Lo cierto es que aquello era mejor que cualquiera de mis sueños eróticos con mi tío. Eché más leña al fuego:
    
    - ¿Sabes tío? Me he masturbado muchas veces pensando en ti.
    
    - Paula…
    
    - ¿Y tú en mí? - le pregunté sin tiempo a reaccionar.
    
    Su silencio denotaba que no estaba desacertada y eso me producía un cosquilleo por todo el cuerpo. Le sonreí por adivinarlo.
    
    No le dejé más tiempo para asimilar que aquello era una auténtica locura y haciendo un movimiento intencionado de caderas puse mis manos en ambos lados de mi tanga y me lo fui bajando lentamente hasta quedar despelotada delante de mi soñado tío Fernando. Su polla dio un brinco al verme totalmente desnuda y sus ojos clavados en mi sexo rasurado.
    
    - ¿Y bien? - dije girando una vuelta completa delante de él.
    
    - Eres preciosa, Paula… pero…
    
    - Tío, ¿soy mejor o peor que tus otras masajistas?
    
    - Mejor, cariño. Y no lo digo porque seas mi sobrina.
    
    - Ni ...
«12...789...14»