1. Mi prima se viste de novia (Capítulo 7)


    Fecha: 28/02/2023, Categorías: Incesto Autor: Usuario PsyExA, Fuente: CuentoRelatos

    ... propio.
    
    -No es sólo el hecho de ser primos, July. –Dije acariciándole, ahora, el rostro.– Ni siquiera creo que ese sea el verdadero problema.
    
    Ella me escuchaba con atención y sintiéndose a penas rechazada quitó su mano del bóxer y la apoyó sobre mi abdomen, sin dejar de jugar con sus uñas.
    
    -No pienses que no tengo ganas, boluda. No dudaría ni un segundo en ponerte la pija hasta el fondo, si fuese otro contexto. Sabes que sos hermosa. Tocarte el culo nomás me hace parar la verga como nunca.
    
    Su mano volvió a la pija y una vez más su respiración me decía que se estaba excitando.
    
    -El problema es que si nos descubren, se arma flor de quilombo. Ser primos, vaya y pase. Somos dos personas que se quieren mucho antes que eso. Pero si cogemos, es probable que nos cueste disimularlo.
    
    Julia no decía nada, sólo me escuchaba y eso era una buena señal. Ahí estaba la clave para desdramatizar la situación incestuosa. Ser primos era inevitable, un problema que jamás se iría a resolver, nuestro parentesco era de por vida; pero al trasladarlo al “ser descubiertos”, además de provocarle un poco más de excitación al ser algo prohibido, se volvía un problema que tenía solución por lo que había chances de resolverlo.
    
    -Imaginate que te hago la concha acá nomás, ¿cómo vuelvo a dormir en esta cama, en esta pieza, sin pensar en hacértela de nuevo? –le pregunté retóricamente. Mi idea era clara: echarle todo el problema encima al lugar e ir proponiendo, con el tiempo y como solución, ...
    ... ir a un telo.
    
    A estas alturas yo ya lo imaginaba con absoluta nitidez: ir a un hotel alojamiento, pagar toda una noche, comerle la concha, llenársela de leche luego. Continuar hablando se me hacía más difícil cada vez que las escenas recorrían mi mente. Pero debía continuar. Con paciencia, es cierto, todavía era jueves y me había puesto como meta cogérmela el sábado o el domingo, a más tardar.
    
    -Es cierto, Rodri. Algún error vamos a cometer. Una mirada de más delante de la gente equivocada puede llegar a ser suficiente. Si cogemos nos van a descubrir aunque sea por una pavada.
    
    Estaba cayendo en la trampa. No volvió a repetirme lo de ser primos.
    
    -Y sí. La otra vez me chupaste el cuello y estaba tu amiga ahí nomás. –le respondí al segundo. En el inter texto le dejé en claro que era su responsabilidad. Ella era la que debía tener más cuidado.– Es cierto que podemos hacer otras cosas, como decís. Pero coger, July, no podemos. Al menos así, no.
    
    Volví a poner dos dedos sobre su bombacha, acariciándole la conchita. Le dije que podíamos tocarnos y ella soltó otro suspiro. Pero yo además de la almeja, necesitaba tantearle otras cosas más.
    
    -Podemos masturbarnos el uno al otro, también. –ella cerró los ojos, cómo disfrutando. Sabía bien que el límite lo pondrían sus gestos, por lo que la miré con atención.– Podemos apoyarnos sobre la ropa, frotarnos, no hace falta que te la meta para divertirnos un poco. –Julia soltó otro suspiro y apenas pude disimular el mío cuándo en ...
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