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Mi prima se viste de novia (Capítulo 7)
Fecha: 28/02/2023, Categorías: Incesto Autor: Usuario PsyExA, Fuente: CuentoRelatos
... su rostro encontré aceptación. Mi calentura en ese momento era extrema. La seguridad que tenía me permitió avanzar un poco más. Con destreza absoluta corrí su bombacha con los dedos y apoyé, de lleno, la palma de mi mano sobre su concha desnuda. Estaba empapada. Un poco áspera. La textura me indicaba que hacía apenas unos días se la había depilado por completo. Me recorrió un escalofrío sensacional. La pija bajo el bóxer se me puso dura, como pocas veces la había sentido. “Le estoy tocando la concha desnuda a mi prima” pensé. “La conchita de Julia me está mojando la mano con todos sus fluidos”. Casi hipnotizado quise acomodarme para meterle los dedos, aunque sea la yema de uno de ellos. Pero ahí me frenó. Quitó mi mano haciendo un esfuerzo. Ella también estaba muy caliente. Sentí yo ahora el peso de la ansiedad. Me moría de curiosidad por seguir diciéndole cosas y ver hasta dónde ella aceptaría. Si también lograría convencerla de que podíamos besarnos, hacernos sexo oral, acabarnos en la boca. Pero si bien eran cosas que no involucraban penetración, tenía que volverme frío y saber que todavía tenía tiempo. -Dejame pensarlo, Rodri. ¿Puede ser? Le mentí diciéndole que sí. Que por supuesto. Que no tenía absolutamente ningún problema. Y que, al contrario, me dejaba más tranquilo saber que ella entendía que esto era una cosa que debíamos pensar bien, como adultos y que no podíamos cometer ningún error. Esto último era en parte cierto, sólo omití decirle que en ...
... realidad ella iba a pensar lo que yo quería que piense. Lo pensó ese jueves. Lo pensó también el viernes. Y el sábado por la tarde, cuando estaba por decirme que todavía lo seguía pensando, comencé a hablar primero yo: -July, ¿Te jode si me voy a dormir a lo de una compañera de trabajo, que quiero terminar un par de cosas? Sonaba a ultimátum, lo sabía. Pero llevaba dos días recibiendo caricias en la pija, manoseando una colita hermosa y toda la leche seguía acumulada en mis testículos. -No quiero dejarte sola un sábado, pero de verdad es urgente –le mentí. Ella sólo pensaba en silencio. Ya estaba de vacaciones, ambos lo sabíamos. Pero que mi compañera de trabajo era imaginaria, lo sabía sólo yo. Debería estar contando la plata para pagar un hotel donde la concha de mi prima quedaría roja, no esperando una respuesta donde pagaría un hotel para masturbarme solo. Ante su silencio, decidí continuar: -Si querés podés invitar a tu amiga, la petera con conchita salada. Tienen todo el departamento para ustedes solas. Hay cervezas en la helad… -No hay drama, Ro. Andá –me interrumpió– Estuve pensando lo que hablamos la otra vez. Ya sé que podemos hacer. Pero lo charlamos el domingo –Me dijo al fin, con una sonrisita que me causó gracia: mi prima creía que era ella quién me estaba manipulando a mí. Me acerqué y la tomé de la cintura. Le pregunté cuál era entonces la decisión que había tomado. “Podemos ir a un telo” era la respuesta para un diez. “Podemos masturbarnos” ...